
Las grietas con una abertura de cinco milímetros o más, presentes en por lo menos dos muros de una vivienda, constituyen una señal suficiente para reportar el inmueble ante Protección Civil, de acuerdo con los criterios del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
Las autoridades también recomiendan identificar previamente las zonas de menor riesgo y definir rutas de evacuación. Estas medidas cobran relevancia antes del Segundo Simulacro Nacional 2026, programado para el 19 de septiembre a las 12:00 horas, tiempo del centro de México.
Qué grietas pueden representar un riesgo estructural
El Cenapred distingue entre daños superficiales y afectaciones que requieren una revisión especializada. Las grietas verticales que aparecen en una esquina, se extienden por toda la altura del muro y permiten el paso de luz son una de las principales señales de alerta.
También deben reportarse las grietas en forma de X o diagonales que aparecen en por lo menos dos muros de una habitación. El riesgo aumenta cuando tienen más de un metro de longitud y presentan una abertura suficiente para dejar pasar la luz.
Otros indicadores son las grietas en el piso de la vivienda o en el terreno circundante, particularmente cuando existe un desnivel superior a un centímetro. Las fallas visibles en techos también requieren una notificación inmediata a Protección Civil.
Cómo vigilar el crecimiento de una grieta
El Cenapred propone colocar un testigo de yeso para observar si una abertura continúa aumentando. El parche debe medir aproximadamente cinco centímetros de ancho y tener entre tres y cuatro milímetros de espesor, cubriendo ambos lados de la grieta.
Una vez seco, se anota la fecha directamente sobre el yeso. El testigo debe revisarse semanal o mensualmente para identificar nuevas fracturas o cambios de tamaño. Si se rompe, es necesario fotografiar el daño y comunicarlo a las autoridades locales.
Este procedimiento únicamente funciona como una referencia de seguimiento. No sustituye una evaluación oficial ni un dictamen elaborado por personal capacitado, especialmente cuando existen afectaciones en columnas, muros de carga, techos o suelo.
Qué hacer si no es posible evacuar durante el sismo
Las zonas de menor riesgo deben localizarse lejos de ventanas, espejos, muebles pesados, vidrios y objetos que puedan caer. Las columnas y los muros de carga pueden utilizarse como puntos de referencia dentro de una zona previamente identificada y evaluada.
La cocina no debe considerarse un sitio seguro porque las puertas de los gabinetes pueden abrirse y provocar la caída de platos, vasos y otros objetos. Protección Civil recomienda señalar las zonas de resguardo, las rutas de evacuación y el punto de reunión en un croquis familiar.
Cuando una persona se encuentra en la planta baja o en niveles inferiores y puede salir con seguridad, debe utilizar la ruta establecida. Si está en el segundo piso o en niveles superiores, la indicación es permanecer en la zona de menor riesgo y evacuar después de que termine el movimiento.
Durante el sismo no deben utilizarse escaleras ni elevadores. Si no existe tiempo suficiente para salir, la recomendación es replegarse en el sitio de menor riesgo más cercano. La guía de Protección Civil de la CDMX establece estas indicaciones para inmuebles de varios niveles.
Cómo actuar ante señales de colapso
Si el inmueble parece estar por colapsar, la persona debe permanecer en la zona de menor riesgo, cubrir boca y nariz con un pañuelo para evitar inhalar polvo y mantener una respiración lenta y profunda.
También debe prestar atención a los sonidos del exterior para pedir ayuda cuando lleguen los equipos de emergencia. Si no tiene fuerza suficiente para gritar, puede golpear alguna superficie de forma arrítmica para facilitar su localización.
Las personas con discapacidad, bebés y adultos mayores deben permanecer en la zona de menor riesgo durante el movimiento y evacuar posteriormente con apoyo de familiares. En hogares con mascotas, es necesario ubicar con anticipación correas, jaulas o transportadoras.
El Segundo Simulacro Nacional contempla cinco hipótesis con epicentros en Puebla, Baja California, Nuevo León, Quintana Roo y Chiapas. Para la zona centro se plantea un sismo de magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán, Puebla.












