
La árbitra mexicana Katia Itzel García se convirtió nuevamente en tema de conversación después de negarse a firmar una playera de Pumas al finalizar el encuentro entre el conjunto universitario y Charlotte FC, correspondiente a la Leagues Cup 2026.
El episodio fue grabado por aficionados y difundido en redes sociales. En las imágenes se observa que la silbante convivía con el público, se tomaba fotografías y ofrecía autógrafos cuando recibió la camiseta del Club Universidad Nacional.
La árbitra ofreció firmar otro objeto
Al identificar el escudo y los colores de Pumas, García devolvió la prenda y explicó al seguidor: “Es de Pumas, no puedo firmarla, en una hoja sí”. La interacción fue breve y no derivó en una discusión.
La árbitra continuó atendiendo a los asistentes y aceptó firmar hojas y otros objetos que no estaban relacionados directamente con algún equipo. Por ello, parte de los usuarios interpretó su respuesta como una medida preventiva para evitar cuestionamientos sobre su imparcialidad.
Su pasado en la UNAM explica la precaución
Katia Itzel García estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México y, durante su etapa universitaria, participó en equipos de futbol amateur vinculados con la institución. Fotografías de ese periodo, en las que aparece con los colores auriazules, han sido utilizadas por algunos aficionados para cuestionarla cuando dirige partidos de Pumas.
No existe evidencia de que la silbante haya favorecido al club en sus decisiones. Sin embargo, el contexto explica por qué evitó colocar su firma en una prenda oficial y prefirió ofrecer una alternativa al aficionado.
El gesto divide opiniones en redes sociales
Mientras algunos usuarios criticaron la negativa, otros consideraron que García actuó con profesionalismo al marcar distancia respecto de cualquier equipo. El caso reabrió el debate sobre la imagen pública de los árbitros y las precauciones que toman para proteger la percepción de neutralidad.
La escena ocurrió días después de que la árbitra enfrentara críticas por su actuación en el partido entre Querétaro y Tigres, en el que recibió un balonazo en el rostro.












