
Nissan trabaja en una estrategia para reducir los costos de los vehículos que fabrica en México, luego de que los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump complicaran su venta en Estados Unidos.
La automotriz japonesa busca mitigar el impacto de los gravámenes y mantener competitivos algunos de sus modelos más accesibles dentro del mercado estadounidense.
El director ejecutivo de Nissan, Iván Espinosa, reconoció que parte de la gama exportada desde México se ha vuelto más difícil de vender debido a la presión arancelaria.
Sentra y Kicks se mantienen en México
Aunque Nissan trasladó parte de su producción para reducir su exposición a los aranceles, decidió mantener en México modelos de entrada como el sedán compacto Sentra y el SUV compacto Kicks.
La decisión responde a los menores costos laborales que ofrece el país, pero también implica enfrentar nuevos costos adicionales al exportar hacia Estados Unidos.
De acuerdo con la compañía, los aranceles sobre estos modelos representan un impacto de entre 2 mil 500 y 3 mil dólares por vehículo.
Autos más caros en un mercado sensible al precio
El golpe arancelario llega en un momento complicado para la industria automotriz, debido a que los precios de los autos nuevos se mantienen cerca de niveles históricamente altos.
Esto afecta especialmente a los modelos de entrada, que suelen atraer a compradores más sensibles al precio.
Nissan advierte que, si estos vehículos pierden competitividad, parte de los consumidores podría buscar otras opciones más accesibles dentro del mercado estadounidense.
México, clave para las ventas de Nissan en EU
Los modelos producidos en México representaron más de un tercio de las ventas de Nissan en Estados Unidos durante el año pasado.
Entre ellos se encontraban el Sentra, el Kicks y otros vehículos que ya fueron descontinuados, como el Versa y los SUV Infiniti QX50 y QX55.
El caso del Versa fue especialmente relevante, ya que se trató del último vehículo modelo 2025 vendido en Estados Unidos con un precio inferior a 20 mil dólares.
T-MEC y presión comercial
El tema ocurre mientras continúan las negociaciones entre México, Estados Unidos y Canadá sobre el futuro del T-MEC.
Aunque el tratado sigue vigente, la aplicación de aranceles a vehículos fabricados en México genera incertidumbre para las automotrices que dependen de cadenas de producción integradas en América del Norte.
Para Nissan, el reto será mantener la competitividad de sus autos mexicanos sin perder margen ni elevar demasiado los precios al consumidor final.












