
El mercado laboral en México atraviesa un escenario contrastante en 2026: mientras los salarios muestran incrementos, la generación de empleos formales comienza a desacelerarse en distintas regiones del país.
Especialistas advierten que este fenómeno refleja tensiones estructurales derivadas del bajo crecimiento económico y la falta de inversión.
Salarios al alza, pero con menor creación de empleo formal
En los primeros meses de 2026, el salario promedio ha mantenido una tendencia de crecimiento, impulsado por aumentos al salario mínimo y ajustes salariales en distintos sectores.
Sin embargo, esta mejora en ingresos no ha sido acompañada por una expansión del empleo formal, lo que genera un desequilibrio en el mercado laboral.
Disminuye la generación de empleo en varias regiones
De acuerdo con especialistas, la creación de empleos formales se ha reducido en diversas entidades del país.
El fenómeno se observa en estados del sur como Guerrero, Campeche, Chiapas y Quintana Roo, así como en zonas industriales del norte como Coahuila, Chihuahua, Tamaulipas y San Luis Potosí.
Este comportamiento evidencia que el problema no es regional, sino estructural.
Factores detrás de la desaceleración laboral
Entre las principales causas de la caída en la oferta de empleo formal destacan:
- Bajo crecimiento económico
- Insuficiente inversión pública y privada
- Incertidumbre en sectores productivos
Expertos señalan que el arranque de 2026 ha dejado claros desafíos para el mercado laboral mexicano, especialmente en términos de generación de oportunidades formales.
Economía débil impacta el empleo
El contexto económico también influye directamente en el comportamiento del empleo.
México enfrenta un escenario de bajo crecimiento, donde incluso el PIB registró contracciones en el primer trimestre del año, lo que limita la creación de nuevos puestos de trabajo.
Además, el estancamiento económico ha provocado que el empleo formal crezca a un ritmo menor que la demanda laboral.
Más informalidad como consecuencia
Ante la falta de oportunidades formales, muchos trabajadores optan por empleos informales.
Actualmente, más de la mitad de la población ocupada en México se encuentra en el sector informal, lo que implica menores ingresos y falta de prestaciones laborales.
Este fenómeno refleja un ajuste del mercado laboral ante la falta de dinamismo económico.
Un mercado laboral en tensión
El contraste entre salarios al alza y menor generación de empleo formal revela un mercado laboral en tensión.
Por un lado, los incrementos salariales buscan mejorar el poder adquisitivo; por otro, pueden generar presión en empresas, especialmente pequeñas y medianas, que enfrentan costos crecientes.
El reto: crecimiento con empleo formal
Especialistas coinciden en que el principal desafío para México es lograr que el crecimiento salarial vaya acompañado de una mayor generación de empleo formal.
Para ello, será clave impulsar la inversión, fortalecer la actividad económica y generar condiciones que incentiven la contratación formal.












