
“Mi trabajo en el escenario es una forma de representación y diálogo; me gusta que hable por sí mismo en estos grandes escenarios”, afirma Isaac Hernández al referirse a su papel como bailarín principal del American Ballet Theatre y a la edición número 12 de Despertares, que se realizará el 29 de agosto en el Auditorio Nacional. Para el artista, el encuentro es también una oportunidad para proyectar a México en un contexto internacional marcado por tensiones y divisiones.
Entre los estrenos sobresale un fragmento de Otelo y la primera presentación en México de Approach 17. Opening. The Unreachable Suspension Point, del creador francés Yoann Bourgeois, interpretada por Olivier Mathieu. La pieza explora conceptos como el equilibrio, la suspensión y la caída.
Isaac Hernández anuncia un ambicioso despertares
Hernández adelantó que asumirá uno de los mayores retos de su carrera en Despertares al interpretar cinco obras en una sola noche. El programa incluye Carmen, de Roland Petit —que no se había presentado antes en México—; Otelo, que estrenará en marzo en el Lincoln Center; Llamas de París, ambientada en la Revolución Francesa; y Sinatra Sweets, de Twyla Tharp, creada originalmente para Mikhail Baryshnikov.
“Me estoy llevando al límite. Nunca me había exigido tanto en Despertares y, al mismo tiempo, estoy impulsando a otros bailarines a crear piezas nuevas para que sea una noche irrepetible”, explica el tapatío, quien considera que esta edición es la más ambiciosa hasta ahora, tanto por la complejidad escénica como por la relevancia de sus estrenos.
Sobre Otelo, destaca su vigencia: “Es una obra profundamente humana que habla del extranjero, del conflicto interno y de la lucha por pertenecer. En el contexto social actual de Estados Unidos adquiere una fuerza simbólica particular”.
Por primera vez en México también se presentará Kristián Mensa, conocido como Mr. Kriss, artista checo que fusiona breakdance con danza contemporánea y artes visuales.
Con esta programación, Despertares busca ampliar la experiencia del público mexicano mediante distintos lenguajes escénicos y un alto nivel técnico. Hernández adelantó que se analizan actividades paralelas —como clases magistrales, conferencias y audiciones— sujetas a alianzas estratégicas.
“El ballet ya es de todos. Hemos visto desde niños de cuatro años hasta personas de distintas profesiones disfrutarlo. No se necesita ser experto para apreciarlo”, subraya.
Considerado una de las figuras mexicanas más destacadas de la danza internacional, Hernández ha formado parte del English National Ballet y del San Francisco Ballet, y se ha presentado en recintos emblemáticos como la Royal Opera House de Londres, el Palais Garnier en París y el propio Lincoln Center en Nueva York.
En esa misma línea internacional se inscriben sus funciones programadas para hoy y el 14 de febrero en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, en Washington. “Que un mexicano baile allí dice mucho por sí mismo. En tiempos en que las sociedades parecen aislarse, el arte se vuelve esencial para encontrar un lenguaje común”, señala en entrevista.
No obstante, el Kennedy Center atraviesa un momento complejo luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara su cierre por dos años a partir del 4 de julio y planteara una nueva orientación política y cultural para el recinto. La decisión ha provocado cancelaciones y la negativa de algunos artistas a presentarse en el lugar, además de una disminución en la venta de entradas, en medio de críticas por el posible uso del espacio como plataforma de agenda gubernamental.












