
Un nuevo caso de robo de patrimonio cultural encendió las alertas en la Ciudad de México. La Parroquia de los Santos Cosme y Damián, ubicada en la alcaldía Cuauhtémoc, fue víctima del saqueo de varias esculturas y placas de bronce, entre ellas una obra de la reconocida artista surrealista Leonora Carrington. El hecho ha generado indignación entre vecinos, autoridades y especialistas, quienes advierten sobre la vulnerabilidad del patrimonio artístico instalado en espacios públicos.
El robo fue denunciado por el sacerdote José de Jesús Aguilar, quien explicó que los responsables ingresaron durante la madrugada al atrio del templo para desprender las piezas de bronce. Tras dar a conocer lo ocurrido, hizo un llamado a la ciudadanía para no adquirir las obras si aparecen a la venta y reportar cualquier información que pueda ayudar a recuperarlas.
¿Qué piezas fueron robadas?
De acuerdo con la denuncia, los delincuentes sustrajeron cuatro esculturas y cinco placas de bronce que formaban parte del patrimonio artístico de la parroquia.
Entre las piezas robadas se encuentran:
- Una escultura de Leonora Carrington.
- Una obra de Remedios Varo.
- Dos esculturas de ángeles elaboradas en bronce.
- Cinco placas conmemorativas instaladas en el recinto.
Las obras permanecían en el jardín de la iglesia y formaban parte del patrimonio cultural del templo, además de representar un importante atractivo para visitantes y vecinos de la zona.
Un golpe al patrimonio cultural de la ciudad
Aunque el valor económico de las piezas es considerable, especialistas coinciden en que la mayor pérdida es cultural.
Las esculturas instaladas en iglesias, plazas y espacios públicos forman parte de la identidad histórica de la Ciudad de México y permiten acercar el arte a la población fuera de museos y galerías. Cuando una de estas obras desaparece, también se pierde una parte de la memoria colectiva de la comunidad.
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar la protección de monumentos y obras artísticas ubicadas en espacios abiertos, donde con frecuencia son blanco del robo de metales o del vandalismo.
Piden no comprar las esculturas
Tras presentar la denuncia, el padre José de Jesús Aguilar pidió a coleccionistas, comerciantes de antigüedades y ciudadanos abstenerse de comprar cualquiera de las piezas robadas.
También solicitó reportar a las autoridades cualquier intento de venta en mercados, casas de empeño o plataformas digitales, ya que las esculturas forman parte del patrimonio cultural y su comercialización sería ilegal.
Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas ni sobre el paradero de las obras.
Proteger el arte público, un reto pendiente
El robo ocurrido en la Parroquia de San Cosme vuelve a evidenciar los desafíos que enfrenta la conservación del patrimonio artístico en espacios públicos.
Más allá del valor material del bronce, estas piezas representan parte de la historia y la identidad cultural de la Ciudad de México. Su desaparición no solo afecta al recinto religioso, sino también a la comunidad que convivía diariamente con estas obras.
Las autoridades ya investigan el caso, mientras ciudadanos y especialistas esperan que las esculturas puedan ser recuperadas y que este hecho impulse medidas más efectivas para proteger el patrimonio cultural de la capital.












