
Las mascotas ocupan un lugar cada vez más relevante dentro de los hogares y comienzan a modificar la manera en que las personas entienden la familia, el cuidado y hasta las decisiones de consumo. Un estudio de Ipsos Argentina revela que el 68% de las personas considera a su mascota un integrante más de la familia, mientras que el 92% afirma que su salud y bienestar se encuentra entre sus principales prioridades.
La investigación también muestra que seis de cada diez personas consideran a su mascota como uno de los aspectos más importantes de su vida y que el 86% identifica beneficios relacionados con la reducción del estrés gracias a su compañía.
Salud y seguridad concentran las principales preocupaciones
El fortalecimiento del vínculo con perros y gatos también ha generado nuevas responsabilidades entre los tutores. De acuerdo con Ipsos, el 69% señala que su principal preocupación es que su mascota se enferme.
A esto se suma un 54% que teme que pueda perderse y un 42% preocupado por la posibilidad de que sufra algún tipo de maltrato.
Martín Tanzariello, Director de Comunicaciones y Marketing de Ipsos Argentina, señaló que esta transformación genera nuevas dinámicas afectivas, prioridades y decisiones de consumo, en lo que definió como una “parentalidad interespecie”.
Cuidado animal también modifica los hábitos de compra
La tendencia también comienza a tener efectos en el presupuesto de los hogares. El estudio indica que el bienestar de las mascotas se ha convertido en un rubro específico dentro del gasto familiar.
El 81% de los participantes asegura elegir las marcas que consume considerando el bienestar de sus mascotas, mientras que el 72% compraría productos pet-friendly incluso fuera de las categorías tradicionalmente relacionadas con animales.
Para la industria de salud animal, este cambio implica desarrollar tratamientos y soluciones que no solamente busquen eficacia, sino que también faciliten la prevención y administración de medicamentos.
La consolidación de las llamadas familias multiespecies refleja así una transformación en la relación entre personas y animales, con mayor atención a su salud, bienestar y participación dentro de las decisiones cotidianas del hogar.












