
El Gabinete de Seguridad federal rechazó las versiones sobre un supuesto operativo para cambiar de ubicación y ocultar al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, en medio de señalamientos relacionados con presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
A través de una carta aclaratoria, las instituciones que integran el gabinete señalaron que la información difundida en columnas periodísticas es falsa y negaron que exista alguna acción del Gobierno de México para proteger u ocultar a una persona frente a investigaciones nacionales o extranjeras.
Niegan resguardo en instalaciones militares
El pronunciamiento fue emitido por la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Fiscalía General de la República, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Las dependencias rechazaron que Rocha Moya se encuentre resguardado por el Ejército en instalaciones militares y sostuvieron que no hay un operativo para impedir actuaciones de autoridades de México o Estados Unidos.
“En el Gobierno de México no se protege a nadie”, señaló el gabinete, al asegurar que la política de cero impunidad se aplica sin distinción de cargos, filiaciones políticas o relaciones personales.
Gobierno destaca detenciones por delitos de alto impacto
En su respuesta, el Gabinete de Seguridad afirmó que durante la actual administración se han detenido a más de 56 mil personas por delitos de alto impacto, incluyendo líderes, operadores y generadores de violencia de distintas organizaciones criminales.
También destacó que las investigaciones han alcanzado a servidores públicos presuntamente relacionados con actividades delictivas.
Como ejemplo, mencionó la Operación Enjambre y otras acciones en las que han sido detenidos 87 servidores públicos y exservidores públicos, entre ellos siete presidentes municipales en funciones.
Versiones periodísticas detonaron la respuesta
La aclaración surgió después de publicaciones de Carlos Loret de Mola y Raymundo Riva Palacio, quienes abordaron versiones sobre el presunto paradero de Rocha Moya y una posible protección por parte de fuerzas federales.
El gabinete respondió que estas afirmaciones no corresponden con la actuación institucional y reiteró que su estrategia de seguridad busca combatir liderazgos criminales, redes logísticas, estructuras operativas y fuentes de financiamiento.
El caso mantiene atención pública por sus implicaciones políticas y por las investigaciones relacionadas con Sinaloa.












