
Las celebraciones patrias del 15 de septiembre pueden dejar efectos en la calidad del aire de la Ciudad de México durante varias horas. La quema de fuegos artificiales incrementa las concentraciones de partículas finas PM2.5 y modifica la composición química del aire debido a los materiales utilizados en la pólvora y los colorantes.
La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) monitorea las concentraciones de contaminantes en la Zona Metropolitana del Valle de México y, cuando se superan los valores establecidos, puede activar medidas extraordinarias para reducir emisiones, entre ellas restricciones adicionales del programa Hoy No Circula.
PM2.5 pueden alcanzar niveles de contingencia
Para las partículas PM2.5, la Fase I de contingencia ambiental se activa cuando el índice supera los 150 puntos, equivalentes a 140 microgramos por metro cúbico. La Fase II corresponde a más de 200 puntos, equivalentes a 186 microgramos por metro cúbico.
El impacto depende de la cantidad de material quemado y de las condiciones atmosféricas. Cuando existe poca dispersión, los contaminantes emitidos durante la noche del 15 de septiembre pueden acumularse durante la madrugada y contribuir al deterioro de la calidad del aire.
La madrugada del 16 concentra los mayores incrementos
La Red Automática de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México mide continuamente PM2.5, PM10, ozono, dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y monóxido de carbono.
Los registros muestran que los picos de PM2.5 se presentan en las últimas horas del 15 de septiembre y las primeras del día 16, cuando ocurren las detonaciones. En uno de los registros incluidos, la concentración pasó de 20 microgramos por metro cúbico a las 23:00 horas a 23.9 a la medianoche y llegó a 29 a la 1:00 de la madrugada.
Qué contienen las partículas de los fuegos artificiales
Las PM2.5 son partículas suspendidas con un diámetro igual o menor a 2.5 micrómetros, unas 30 veces más pequeñas que el grosor de un cabello humano. Por su tamaño pueden penetrar hasta las zonas más profundas de los pulmones y atravesar la barrera pulmonar para llegar al torrente sanguíneo.
Un estudio publicado en 2025 sobre contaminación derivada de fuegos artificiales en la Ciudad de México identificó elementos como potasio, cloro, azufre, cobre, zinc, bario y plomo. La Organización Mundial de la Salud considera a las PM2.5 uno de los principales indicadores para evaluar el impacto de la contaminación atmosférica en la salud.
La pirotecnia no activa por sí sola el Hoy No Circula
La quema de fuegos artificiales no provoca automáticamente la aplicación de medidas extraordinarias. Su efecto se suma al de otras fuentes de emisiones, entre ellas los vehículos, la industria y las actividades comerciales.
En el Valle de México, la estabilidad atmosférica, los vientos débiles o una capa de mezcla reducida pueden favorecer la acumulación de contaminantes. Por ello, una cantidad similar de pirotecnia no necesariamente genera el mismo episodio de contaminación cada año.












