
La presidenta Claudia Sheinbaum sostiene que los gritos de “fuera” registrados durante su visita a Colima no se dirigen contra ella, sino contra una manifestante que interrumpe el evento con un megáfono. La mandataria responde así a los videos difundidos en redes sociales, donde el incidente se presenta como un rechazo hacia su gobierno.
El episodio ocurre el 5 de septiembre de 2026 durante un acto relacionado con el Segundo Informe de Gobierno. Sheinbaum señala que las imágenes se interpretan fuera de contexto y califica como una “tergiversación” la versión que atribuye los abucheos directamente a su persona. Infobae reporta que la protesta está relacionada con la ampliación del Puerto de Manzanillo.
Sheinbaum atribuye la protesta a un grupo de 10 personas
De acuerdo con la explicación de la presidenta, cerca de 10 personas se manifiestan durante el encuentro, entre ellas una mujer que utiliza un megáfono. Sheinbaum afirma que su procedimiento habitual consiste en solicitar a los inconformes que permitan continuar con el acto y ofrecerles atención personal una vez concluido.
En esta ocasión, la mandataria somete a votación de los asistentes la posibilidad de escuchar al grupo al terminar el evento. Según su relato, la mayoría respalda esa propuesta; sin embargo, la manifestante continúa utilizando el megáfono durante prácticamente toda la intervención presidencial.
Sheinbaum asegura que, ante esa situación, decide seguir con su discurso por considerar que debe existir “respeto mutuo”. En ese momento, parte del público comienza a gritar “fuera”, expresión que posteriormente se difunde en redes sociales como un mensaje dirigido a la titular del Ejecutivo federal.
La presidenta niega que los gritos fueran contra ella
La mandataria rechaza esa interpretación y asegura que los asistentes pedían la salida de la mujer que portaba el megáfono. “No me gritaron a mí”, afirma al ofrecer su versión sobre el incidente durante su conferencia del 7 de septiembre.
Sheinbaum añade que algunas personas de Colima identifican a la manifestante como una mujer que anteriormente participa como candidata de distintos partidos políticos y protagoniza episodios similares en otros actos. La presidenta presenta esta información como parte de los testimonios que recibe después del evento, sin proporcionar el nombre de la persona señalada.
También sostiene que ningún integrante del grupo es retirado del lugar y defiende que su administración permite las expresiones de inconformidad. No obstante, considera necesario que las protestas respeten el desarrollo de las asambleas públicas y permitan escuchar a quienes participan.
Ampliación del Puerto de Manzanillo origina la inconformidad
La protesta surge por el rechazo a la ampliación del Puerto de Manzanillo, proyecto cuestionado por el colectivo Salvemos Cuyutlán. La agrupación está integrada por pescadores y salineros que advierten sobre posibles afectaciones para la Laguna de Cuyutlán y las comunidades de la zona.
Sheinbaum informa que existen mesas de trabajo con pescadores y otros sectores de la población para explicar los alcances de la obra. Precisa que el estudio de impacto ambiental todavía no concluye y señala que, una vez terminado, se realizará una consulta pública sobre el proyecto.
La presidenta agrega que el planteamiento original se modifica con la intención de reducir sus efectos ambientales sobre la laguna. Mientras continúan los estudios y las conversaciones con los habitantes, la discusión sobre la ampliación portuaria se mantiene como el punto central de la inconformidad expresada durante su visita a Colima.












