
Porsche concluirá a finales de julio de 2026 la fabricación mundial del Macan con motor de combustión. Con esta decisión, el nombre del SUV compacto quedará reservado exclusivamente para su versión 100% eléctrica, mientras las unidades de gasolina disponibles continuarán vendiéndose hasta agotar existencias.
El modelo térmico comenzó a producirse hace más de una década en Leipzig, Alemania. Su retirada ya había iniciado en la Unión Europea durante 2024, debido a nuevas exigencias de ciberseguridad que requerían modificaciones profundas en una plataforma cercana al final de su ciclo comercial.
El modelo de gasolina mantiene mayor demanda
La eliminación ocurre pese a que el Macan de combustión todavía supera en ventas a su reemplazo eléctrico. Durante el primer semestre de 2026, Porsche entregó 19 mil 695 unidades con motor convencional, frente a 15 mil 620 vehículos eléctricos.
En conjunto, ambas generaciones alcanzaron 35 mil 315 entregas, una caída anual de 22%. Porsche atribuyó el descenso al avance de la electromovilidad por debajo de lo esperado, al fuerte desempeño registrado un año antes y al vencimiento de incentivos fiscales para vehículos eléctricos e híbridos en Estados Unidos.
Habrá un vacío en la gama durante dos años
La salida del Macan tradicional dejará a Porsche sin un SUV compacto de gasolina o híbrido durante aproximadamente dos años. La compañía prepara otro vehículo para este segmento, cuyo lanzamiento estaría previsto para 2028 y que no utilizaría el nombre Macan.
Este futuro modelo estaría desarrollado sobre la plataforma Premium Platform Combustion, también empleada por el Audi Q5. Mientras llega al mercado, los clientes que busquen un Macan nuevo deberán elegir alguna de las configuraciones eléctricas disponibles.
Porsche reajusta su estrategia eléctrica
La marca entregó 122 mil 306 automóviles en todo el mundo entre enero y junio de 2026, 16% menos que en el mismo periodo del año anterior. China registró una contracción de 32%, mientras Norteamérica, su mayor región comercial, disminuyó 13%.
Porsche mantendrá una oferta combinada de vehículos eléctricos, híbridos y de combustión en otras líneas. Sin embargo, el Macan será la excepción: una vez terminada su fabricación convencional, dependerá completamente de su nueva generación eléctrica.












