
El trabajo nocturno y los turnos rotativos pueden aumentar el riesgo de gastritis, acidez, dolor abdominal y úlceras debido al desajuste que provocan en los ritmos internos del cuerpo.
Especialistas en cronobiología y gastroenterología señalan que laborar fuera del horario diurno altera funciones clave como el sueño, la digestión, la secreción gástrica y la reparación de tejidos, lo que vuelve más vulnerable al sistema digestivo.
El cuerpo no digiere igual durante la noche
De acuerdo con estudios recientes citados por especialistas, el aparato digestivo mantiene ritmos diarios que regulan la motilidad intestinal y la producción de ácido gástrico. Cuando una persona come, trabaja o permanece activa durante la noche, el cuerpo recibe señales contrarias a su programación biológica.
Un meta-análisis publicado en Industrial Health reportó que el riesgo de gastritis y úlceras es 56% mayor entre personas con turnos rotativos frente a quienes trabajan de día. La investigación analizó 16 estudios y encontró una mayor frecuencia de problemas digestivos en trabajadores nocturnos.
Estrés, cortisol y daño gástrico
El estrés físico y psicológico asociado a los turnos nocturnos también influye en la aparición de síntomas gastrointestinales. El desajuste circadiano puede elevar los niveles de cortisol y otras hormonas del estrés, lo que afecta la secreción de ácido gástrico y debilita la protección natural del estómago.
Esta combinación puede favorecer irritación de la mucosa gástrica, inflamación, acidez y dolor abdominal, incluso en personas que logran dormir varias horas.
Microbiota e inflamación también se alteran
Investigadores también han documentado que el trabajo nocturno puede modificar la composición de la microbiota intestinal. Este cambio, sumado al estrés crónico, puede generar una respuesta inflamatoria sostenida y afectar la barrera gástrica.
Por ello, los especialistas consideran que la gastritis en trabajadores nocturnos no depende de un solo factor, sino de la combinación entre horarios irregulares, comidas nocturnas, falta de descanso adecuado y presión laboral.
Prevención en empresas y trabajadores
Entre las medidas sugeridas destacan mantener horarios de comida más regulares, mejorar la higiene del sueño, reducir el estrés, realizar pausas adecuadas y facilitar el acceso a alimentos saludables durante la jornada nocturna.
También se señala la importancia de que empresas y sistemas de salud refuercen la vigilancia preventiva en sectores como salud, seguridad y transporte, donde los turnos nocturnos son más comunes.












