
La presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, rechazaron que los 800 millones de pesos destinados a Oaxaca representen un pago directo a la CNTE para levantar su plantón en la Ciudad de México. De acuerdo con la versión oficial, los recursos serán aplicados al sistema educativo de la entidad y no pasarán por manos de la dirigencia sindical.
La aclaración surgió después de que se difundiera que la Sección 22 de Oaxaca habría alcanzado un acuerdo económico tras casi tres semanas de movilizaciones, bloqueos y presencia en el Centro Histórico de la capital del país.
Gobierno niega entrega directa de 800 mdp a la CNTE
Mario Delgado, titular de la SEP, fue cuestionado sobre el origen de los 800 millones de pesos relacionados con Oaxaca y negó que se trate de un pago a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.
El funcionario explicó que los recursos forman parte del presupuesto educativo y se destinan a atender necesidades específicas del sistema escolar en entidades con rezago, como Oaxaca, Chiapas y Guerrero.
“La Coordinadora no eroga absolutamente un peso. Todo se hace con presupuesto de la Secretaría de Educación y no pasa por las manos del sindicato, ni por la CNTE ni por el SNTE”, afirmó Delgado.
Para qué se usarían los recursos en Oaxaca
De acuerdo con la explicación del secretario de Educación, el dinero será utilizado para atender necesidades relacionadas con plazas docentes, horas laborales, recategorizaciones, basificaciones y contrataciones.
Delgado señaló que la asignación se realiza con base en diagnósticos educativos y no como una transferencia directa a organizaciones sindicales. También indicó que este tipo de mecanismos no es nuevo y se ha aplicado en años anteriores.
“Donde hacen falta maestros se crean plazas, donde hacen falta horas se crean horas para atender el rezago educativo”, sostuvo el titular de la SEP al defender el uso de los recursos.
CNTE levanta plantón tras semanas de protestas
La polémica se generó en medio del retiro del plantón que la CNTE mantuvo durante casi tres semanas en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Las movilizaciones formaron parte de una serie de demandas laborales, salariales, educativas y de pensiones.
La Sección 22 de Oaxaca, uno de los contingentes más relevantes dentro de la Coordinadora, fue señalada como una de las principales beneficiarias del acuerdo político y presupuestal.
Sin embargo, el Gobierno federal insistió en que los recursos no fueron ofrecidos como pago para desactivar la protesta, sino como parte de la atención al rezago educativo en la entidad.
Sheinbaum defiende que el dinero no es para líderes sindicales
La postura oficial busca separar la asignación presupuestal de una negociación directa con la dirigencia de la CNTE. El argumento central del Gobierno es que los recursos pertenecen al sector educativo y serán ejercidos mediante canales institucionales.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido que las demandas magisteriales deben atenderse dentro de los límites presupuestales y sin comprometer la estabilidad financiera del país.
El caso abrió un nuevo debate público sobre la relación del Gobierno federal con la CNTE, organización que históricamente ha mantenido una fuerte capacidad de movilización, especialmente en Oaxaca.
Debate por transparencia en recursos educativos
El destino de los 800 millones de pesos quedó en el centro de la discusión pública debido al momento en que se dio a conocer: justo después del repliegue de la CNTE en la capital del país.
Mientras la oposición y diversos sectores cuestionaron si se trató de una concesión política, la SEP insistió en que el recurso será aplicado a necesidades educativas y no a estructuras sindicales.
La controversia coloca nuevamente sobre la mesa la necesidad de transparentar la asignación de recursos públicos, especialmente cuando están relacionados con conflictos laborales, negociaciones políticas y servicios esenciales como la educación.












