
La verificación vehicular en la Ciudad de México (CDMX) es un trámite obligatorio que tiene como objetivo evaluar las emisiones contaminantes y las condiciones mecánicas básicas de los automóviles que circulan en la capital. Forma parte de la política ambiental para reducir la contaminación del aire y proteger la salud pública.
Este procedimiento aplica a vehículos con placas de la CDMX y también puede ser realizado de manera voluntaria por automovilistas de otras entidades. La verificación es semestral, por lo que cada unidad debe cumplir con el trámite dos veces al año, salvo excepciones específicas según el tipo de holograma.
No cumplir con la verificación dentro del periodo asignado puede generar multas, recargos y restricciones de circulación, además de complicaciones para otros trámites vehiculares.
Calendario de verificación del primer semestre 2026
Para el periodo de enero a junio de 2026, el calendario oficial se organiza con base en el color del engomado y el último dígito de la placa, con el fin de distribuir la demanda en los verificentros. Las fechas son las siguientes:
-
Engomado amarillo (placas terminadas en 5 o 6): enero y febrero
-
Engomado rosa (placas terminadas en 7 u 8): febrero y marzo
-
Engomado rojo (placas terminadas en 3 o 4): marzo y abril
-
Engomado verde (placas terminadas en 1 o 2): abril y mayo
-
Engomado azul (placas terminadas en 9 o 0): mayo y junio
Respetar estos periodos permite evitar saturación en los centros de verificación y reduce el riesgo de incurrir en sanciones por incumplimiento.
Requisitos y proceso para realizar la verificación
Para realizar la verificación es necesario agendar una cita previa en un verificentro autorizado de la CDMX. El día del trámite, el conductor debe presentar documentación básica que incluye identificación oficial, tarjeta de circulación y comprobante de la última verificación, si aplica.
Se recomienda acudir con el vehículo en buen estado mecánico, sin testigos de falla encendidos en el tablero y con el motor funcionando correctamente, ya que cualquier anomalía puede derivar en un rechazo de la prueba.
El procedimiento dura generalmente menos de una hora y, en caso de cumplir con los parámetros ambientales, se entrega el holograma correspondiente, que acredita el cumplimiento del programa.
Costos y multas por verificación extemporánea
El costo de la verificación vehicular está determinado por la normativa vigente y suele actualizarse conforme al valor de la UMA (Unidad de Medida y Actualización). Aunque puede variar ligeramente cada año, se mantiene dentro de un rango oficial establecido por las autoridades ambientales.
Cuando un vehículo no se verifica en el periodo asignado, el propietario debe pagar una multa por verificación extemporánea, además del costo normal del trámite. Esta sanción puede representar un gasto considerable y, en algunos casos, limita la posibilidad de circular legalmente.
Cumplir con el calendario evita recargos y contribuye al correcto funcionamiento del sistema de control ambiental de la ciudad.
Hologramas y casos especiales
Existen distintos tipos de hologramas de verificación, como “00”, “0”, “1” y “2”, cada uno con reglas específicas sobre vigencia y restricciones de circulación. Los vehículos eléctricos e híbridos suelen tener beneficios adicionales, como exenciones o periodos más amplios sin necesidad de verificar.
Los automóviles nuevos pueden acceder al holograma “00”, que ofrece una exención temporal del trámite durante un periodo determinado. Sin embargo, una vez concluido ese beneficio, deben integrarse al esquema regular de verificación.
Es importante que los propietarios conozcan el tipo de holograma de su vehículo para entender claramente sus derechos y obligaciones dentro del programa ambiental.
La verificación como parte de la política ambiental de la CDMX
La verificación vehicular no solo es un trámite administrativo, sino una herramienta clave dentro de la estrategia de la Ciudad de México para mejorar la calidad del aire y reducir emisiones contaminantes. El transporte particular sigue siendo una de las principales fuentes de polución en la zona metropolitana.
Aunque puede representar una obligación adicional para los automovilistas, este proceso permite monitorear el estado del parque vehicular y promover una circulación más responsable.
Cumplir con el calendario de verificación 2026 contribuye tanto a evitar sanciones como a fortalecer una cultura de cuidado ambiental en beneficio colectivo.












