
Boing ha decidido dar un paso audaz pero estratégico para mantenerse competitivo en un mercado cada vez más regulado: el lanzamiento de su primera bebida sin sellos negros y libre de impuestos.
La industria de bebidas en México se prepara para uno de los cambios más importantes en décadas. Con el incremento del IEPS a productos azucarados previsto para 2026, muchas compañías deberán asumir mayores costos, modificar sus fórmulas o incluso salir del mercado. Ante ese panorama, Cooperativa Pascual optó por adelantarse y presentó Néctasis, una bebida natural sin azúcar añadida, sin edulcorantes, sin sellos de advertencia y exenta del impuesto que podría afectar gravemente a gran parte del sector.
Para Pascual —una cooperativa que emplea a miles de trabajadores y compite contra corporaciones internacionales— esta estrategia es crucial. La nueva normativa representaba un riesgo serio para su operación, y Néctasis surge como una alternativa para asegurar su permanencia.
Una fórmula creada para resistir
Néctasis está elaborada únicamente con fruta natural, sin conservadores, sin saborizantes artificiales y con una lista mínima de ingredientes. Gracias a esta composición, cumple con los criterios necesarios para evitar los sellos de advertencia y queda fuera del IEPS que entrará en vigor en 2026.
En pocas palabras, se trata de un producto diseñado específicamente para proteger a la cooperativa frente a un entorno económico complejo.
¿Qué sabemos de Néctasis?
Aunque Pascual aún no ha revelado la línea completa de sabores, se ha confirmado que la bebida estará disponible en variedades como:
- manzana
- guayaba
- naranja
- piña
Todas elaboradas con fruta natural, sin conservadores y sin endulzantes.
El diseño también juega un papel clave: empaques renovados, etiquetas limpias y una estética que enfatiza lo natural y auténtico, con el objetivo de atraer tanto a sus consumidores de siempre como a un público más joven que busca alternativas libres de sellos.
¿Qué representa este movimiento para Boing?
- Reducción de carga fiscal.
- Menor impacto en el precio final para el consumidor.
- Mayor competitividad frente a bebidas con alto contenido de azúcar.
- Posibilidad de volver a espacios regulados como escuelas y oficinas gubernamentales.












