
Cada 19 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Emprendedora, una fecha dedicada a visibilizar el impacto económico, social y comunitario de las mujeres que transforman ideas en empresas. En México, esta presencia es especialmente relevante: el 76% de las microempresas y el 18% de las pequeñas empresas pertenecen a mujeres, de acuerdo con datos del INEG.
La Radiografía del Emprendimiento en México 2024 – Edición Mujeres señala que el 94.7% de los emprendimientos dentro del ecosistema femenino son iniciados por una mujer, lo que evidencia su rol central en la dinámica empresarial. Sin embargo, esta fuerza emprendedora también enfrenta retos que influyen en su desarrollo y permanencia.
Desafíos actuales para las emprendedoras en México
Según Elvira Montero, cofundadora de Bsale y mentora de Endeavor, existen dos barreras predominantes para las mujeres que buscan fortalecer sus negocios. La primera es el miedo: miedo a innovar, a fallar o a pensar que la digitalización es un proceso complejo. Esta percepción puede frenar la evolución de un proyecto que, con herramientas adecuadas, podría escalar de manera efectiva.
El segundo reto está vinculado al acceso y comprensión de la tecnología. Para muchas micro y pequeñas empresas, entender cómo las herramientas digitales facilitan el control de inventarios, las ventas y la administración es determinante para crecer. En un país donde la mayoría de microempresas lideradas por mujeres operan bajo modelos tradicionales, la digitalización se convierte en un componente esencial para mejorar productividad y competitividad.
Tres aprendizajes clave para fortalecer el emprendimiento femenino
Basada en su experiencia de acompañamiento a emprendedoras, Montero destaca tres pilares fundamentales para desarrollar negocios sostenibles en el tiempo. El primero es soñar en grande y confiar en la visión personal. Aunque emprender implica obstáculos y decisiones complejas, la convicción y la claridad en los objetivos permite avanzar pese a las dificultades.
El segundo aprendizaje es aprender de forma continua. Capacitarse en temas financieros, administrativos o tecnológicos brinda herramientas para tomar mejores decisiones. La formación constante —desde cursos cortos hasta mentorías especializadas— ayuda a fortalecer habilidades y genera mayor seguridad para ejecutar nuevas estrategias.
El tercer elemento es apostar por la digitalización. Herramientas como Bsale permiten gestionar ventas, facturación e inventarios desde un dispositivo móvil, ofreciendo mayor visibilidad de la operación en tiempo real. La adopción de tecnología no sustituye la pasión emprendedora; al contrario, la potencia, facilita la expansión y mejora la toma de decisiones.
Tecnología y propósito: una ruta hacia el crecimiento empresarial
Para Montero, digitalizar no solo es adoptar una herramienta, sino asumir una decisión estratégica que libera tiempo y energía para enfocarse en el propósito del negocio. Las emprendedoras que integran soluciones tecnológicas logran operar con mayor eficiencia, abrir nuevas sucursales y coordinar sus procesos con una visión más clara del futuro de sus empresas.
La combinación de innovación, capacitación y tecnología representa una ruta sólida para seguir impulsando el emprendimiento femenino en México. En un contexto donde las mujeres ya son protagonistas del ecosistema empresarial, el acceso a herramientas digitales se vuelve indispensable para fortalecer ese liderazgo.












