
El café mexicano está más cerca que nunca de escalar a los primeros lugares de producción mundial. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) anunció una estrategia nacional para posicionar a México dentro del top 5 de productores de café a nivel global, fortaleciendo la calidad, el rendimiento y la presencia internacional del grano cultivado en el país.
Durante un evento reciente transmitido por Milenio Negocios, autoridades del sector agrícola destacaron que esta nueva etapa busca impulsar la competitividad del café mexicano mediante innovación, capacitación y apertura a nuevos mercados.
La meta: aumentar la producción sostenible y consolidar al país como un referente del café de especialidad.
El renacer de una industria clave
México ocupa actualmente el noveno lugar mundial en producción de café, con más de 500,000 familias cafetaleras dedicadas al cultivo en estados como Chiapas, Veracruz, Puebla y Oaxaca. Sin embargo, los retos de los últimos años —desde el cambio climático hasta la volatilidad de precios internacionales— han limitado su crecimiento.
La Sader busca revertir esta tendencia a través de un plan integral de reforestación, tecnificación y financiamiento, que permita mejorar la productividad sin comprometer el medio ambiente. “Queremos un café que compita por su sabor, su origen y su sostenibilidad”, expresó el titular de la dependencia.
Innovación, sostenibilidad y comercio justo
El nuevo modelo se enfoca en tres pilares:
- Producción sostenible: fortalecimiento de prácticas agroecológicas y conservación de suelos.
- Valor agregado: impulso a la transformación local del grano, fomentando tostadores y marcas nacionales.
- Comercio justo: asegurar que los productores reciban un precio digno por su trabajo.
Además, se anunció la colaboración con organismos internacionales para promover la certificación de cafés mexicanos bajo sellos de sostenibilidad y calidad premium, un factor decisivo para acceder a mercados de Europa, Asia y Medio Oriente.
Chiapas, Veracruz y Puebla: los motores del crecimiento
Según datos de la Sader, Chiapas continúa siendo el líder nacional en volumen de café, seguido por Veracruz, Puebla y Oaxaca. Estas regiones concentran el mayor número de productores y zonas de cultivo bajo sombra, un factor que contribuye a la alta calidad organoléptica del grano mexicano.
El plan prevé destinar recursos para modernizar los viveros, fortalecer la infraestructura de beneficio húmedo y seco, y crear centros regionales de capacitación técnica para jóvenes caficultores.
Café mexicano con sello global
México ya exporta café a más de 40 países, siendo Estados Unidos, Alemania y Canadá sus principales compradores. Sin embargo, la nueva estrategia busca diversificar destinos e incrementar la presencia en mercados emergentes como Corea del Sur, Japón y los Emiratos Árabes Unidos, donde el consumo de café de especialidad está en pleno auge.
De lograr su objetivo, México podría superar en producción a países como Perú o Etiopía, ingresando al grupo de élite junto a Brasil, Vietnam, Colombia, Indonesia y Honduras.
Un compromiso con las raíces y el futuro
El café no solo representa una industria millonaria, sino también una herencia cultural que une a comunidades indígenas y rurales de todo el país. La Sader busca que este crecimiento sea también una oportunidad social, reactivando economías locales y ofreciendo alternativas sustentables para los jóvenes del campo.
> “El café mexicano tiene historia, identidad y futuro. Queremos que el mundo lo reconozca por su calidad y por el trabajo de sus productores”, declaró un representante del programa.
El impulso al café mexicano marca un punto de inflexión para la agroindustria nacional.
Con innovación, sostenibilidad y visión global, el país podría no solo mejorar su posición en el mercado, sino también consolidar una cadena de valor que beneficie directamente a los productores. En palabras de la Sader, “cada taza de café mexicano debe representar el esfuerzo, el sabor y la esperanza del campo nacional.”












