Inicio Negocios Refrescos más caros: Refresqueros advierten impacto al IEPS propuesto 2026

Refrescos más caros: Refresqueros advierten impacto al IEPS propuesto 2026

0
552
refresos y aranceles
- Publicidad -
La Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb) emitió este 11 de septiembre una contundente declaración frente al Paquete Económico 2026: rechazan el aumento de 87% al IEPS para refrescos y bebidas saborizadas, y alertan que este gravamen será “altamente agresivo” para consumidores, pequeños negocios y el empleo. Este artículo explica qué implica el aumento propuesto, cómo puede afectar los bolsillos mexicanos, cuál es la justificación del gobierno, las críticas que enfrenta y posibles alternativas.

¿En qué consiste el aumento al IEPS para refrescos?

El Paquete Económico 2026 contempla elevar la cuota del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para bebidas saborizadas, incluyendo refrescos, de 1.6451 pesos a 3.0818 pesos por litro, lo que supone un incremento del 87%. También se propone imponer un impuesto adicional a las bebidas que usan edulcorantes no calóricos. De concretarse, este aumento encarecería el precio al consumidor final entre un 10 y 15%, según estimaciones de MexBeb, la cual representa a empresas refresqueras. Las tiendas de barrio podrían enfrentar aumentos significativos, ya que los refrescos representan alrededor del 30% de sus ventas.

Argumentos de los refresqueros: regresividad y empleo en riesgo

MexBeb alerta que el impuesto es “altamente regresivo”, dado que los hogares con menores ingresos destinan una mayor proporción de su gasto al consumo de refrescos y bebidas saborizadas que los hogares de mayores ingresos. Para ellos, este tipo de gravamen impacta proporcionalmente más fuerte en quienes tienen menor poder adquisitivo. Además, señalan posibles impactos en empleo y riesgo para tiendas locales. MexBeb advirtió que podrían perderse hasta 150,000 empleos directos e indirectos en cinco años si este impuesto se implementa sin medidas compensatorias. También alertan que más de 1.2 millones de tiendas de barrio podrían verse afectadas.

Justificación oficial: salud pública y recaudación

Por su parte, la Secretaría de Hacienda ha defendido que este aumento al IEPS no es una medida meramente recaudatoria, sino que forma parte de una política para prevenir y atender enfermedades relacionadas con el consumo excesivo de azúcares. El gobierno señala que con estos recursos podrá fortalecer el sistema de salud. Se estima que el alza en el impuesto generaría ingresos adicionales por alrededor de 41 mil millones de pesos, que podrían destinarse al rubro salud y programas de prevención.

Impacto estimado en precios al consumo y patrones de compra

El aumento del IEPS se reflejará inevitablemente en el precio de los refrescos y bebidas saborizadas. MexBeb calcula que los precios subirán entre 10 y 15%, lo cual podría llevar a que muchos consumidores reduzcan su compra de refrescos o busquen sustitutos más económicos, ya sea bebidas con menos azúcar, agua, o productos locales de bajo costo. :contentReference[oaicite:6]{index=6} Este cambio en los patrones de compra podría afectar especialmente a las tiendas de abarrotes y de barrio, que suelen vender refrescos como un producto básico. Los consumidores con menores ingresos serán quienes más lo noten, pues el refresco frecuentemente forma parte del gasto cotidiano. :contentReference[oaicite:7]{index=7}

Críticas sobre eficacia: ¿reducirá obesidad el nuevo gravamen?

MexBeb cuestiona que este aumento al impuesto tenga un efecto real sobre la obesidad. Señalan que estudios de Naciones Unidas y otras agencias han encontrado que los impuestos a refrescos no garantizan menores tasas de obesidad ni de consumo elevado de azúcar si coexistente con otras fuentes calóricas no reguladas. También se menciona que las bebidas saborizadas representan menos del 5% de la ingesta calórica total en México, lo que pone en duda si concentrarse en estos productos tendrá impacto significativo si no se abordan otros factores como alimentos procesados, dietas generales, hábitos culturales, publicidad y estilos de vida sedentarios.

Repercusiones para el sector minorista y tiendas de barrio

Tiendas de abarrotes y de barrio alertan que el nuevo impuesto puede reducir sus ventas, pues los refrescos representan una fracción importante de sus ingresos. Una caída en ventas de esos productos puede tener efecto dominó en su rentabilidad, especialmente porque otros costos (electricidad, transporte, insumos) también han seguido al alza. Además, estas tiendas tienen menos capacidad para absorber alzas de precios sin repercutir en el consumidor. A diferencia de grandes cadenas, no tienen escala para negociar costos, por lo que cualquier aumento de insumos o impuestos termina ajustándose al precio de venta al público.

Comparativa internacional: otros países y medidas fiscales similares

A nivel global, varios países han implementado impuestos similares sobre refrescos o bebidas azucaradas para combatir la obesidad y recaudar fondos de salud. Sin embargo, los resultados varían considerablemente. En algunos casos, los consumidores sustituyen con bebidas alternativas, compran en menor cantidad o incluso rechazan el gravamen. En otros, el impacto ha sido pequeño cuando no se acompaña de campañas educativas. México ya ha sido pionero en políticas de alimentación saludable, con impuestos previos al azúcar, campañas de etiquetado frontal y regulaciones en publicidad. Este ajuste al IEPS se inserta en esa trayectoria, aunque su magnitud y regresividad son motivo de debate.

Alternativas sugeridas por refresqueros y especialistas

MexBeb propone que en vez de subir tanto el impuesto, se enfoquen en medidas complementarias: etiquetado más claro, regulación de publicidad hacia menores de edad, fomento de opciones sin azúcar, alianzas para reducir contenido calórico de productos, subsidios al agua potable y programas educativos en escuelas. También se sugiere un modelo gradual de aumento del impuesto para media y larga escala, permitiendo que productores, minoristas y consumidores se ajusten. Otra propuesta es que los recursos recaudados sean transparentes y destinados específicamente al sector salud, para que haya confianza en que la carga fiscal tiene retorno en beneficios tangibles.

Perspectiva gubernamental y posibles escenarios de aprobación

El aumento al IEPS forma parte de las medidas fiscales incluidas en el Paquete Económico 2026, que será revisado por el Congreso de la Unión. Su aprobación dependerá de los debates de comisiones relativas a Hacienda y bienestar, las comparaciones con otras propuestas, la oposición de la industria y la opinión pública. Algunos escenarios anticipan que, ante la resistencia de los refresqueros y posibles impactos negativos en consumo interno, podrías construirse una versión modificada, en la que se reduzca la tasa, se implemente de forma escalonada o con exenciones en ciertos productos o regiones. También dependerá del contexto económico general: inflación, poder adquisitivo y presión social.

Entre salud pública y presión económica

El aumento propuesto del 87% al IEPS de refrescos en el Paquete Económico 2026 es una medida controversial. Tiene respaldo desde la perspectiva de salud pública y recaudación, pero también genera preocupaciones válidas respecto a su impacto en los consumidores de menores ingresos, en el pequeño comercio y en el empleo. El resultado dependerá de cómo se modifique la propuesta en el Congreso, qué medidas de mitigación se adopten y si los ingresos generados son administrados con transparencia y eficiencia. En última instancia, la medida plantea el clásico dilema entre políticas fiscales fuertes y sensibilidad social.

- Publicidad -