
La bancada de Morena en la Comisión Permanente del Congreso defendió con firmeza al coordinador senatorial Adán Augusto López Hernández, luego de que crecieran las críticas por la designación de su exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, acusado de vínculos con el grupo delictivo “La Barredora” y sujeto a una orden de aprehensión e ficha roja de Interpol. Durante una sesión breve, propuesta por Morena, la oposición solicitó que se investigara al senador, mientras los legisladores morenistas rechazaron tales demandas calificándolas como un intento de “golpeteo político”.
Rechazo a la comparación con casos pasados
El presidente de la Mesa Directiva de la Permanente, Gerardo Fernández Noroña, rechazó cualquier comparación entre López Hernández y personajes como Genaro García Luna, afirmando que no hay similitudes y considerando las acusaciones únicamente como estrategias mediáticas de la oposición. El respaldo de la bancada fue unánime, acompañado de declaraciones que destacaron la inexistencia de investigaciones formales contra el senador.
Respaldo institucional y silencio calculado
Además, Claudia Sheinbaum, presidenta, y la dirigencia nacional de Morena afirmaron que no existe ninguna investigación activa contra Adán Augusto. A raíz de esto, Morena decidió retirar la figura del senador de la agenda política de la sesión, evitando que se discutiera públicamente el tema. El legislador tampoco se presentó ni dio declaraciones, y su paradero amaneció como desconocido, según reconocieron algunos miembros de la bancada.
Críticas de oposición y exigencia de aclaraciones
Desde la oposición, figuras como Jorge Romero (PAN) y Carolina Viggiano (PRI) exigieron que se trate a López Hernández con la misma rigurosidad que a su exsecretario Bermúdez Requena, poniendo en duda su papel en la elección de colaboradores. Señalaron que, al ostentar altos cargos de responsabilidad, debe rendir cuentas y, de no hacerlo, se corre el riesgo de minar la credibilidad de las instituciones y la propia gobernabilidad.
Tensión política en Morena
El respaldo a López Hernández evidencia tensiones internas en Morena, donde se busca mantener la cohesión frente a la agenda legislativa y los escándalos que podrían mermar su imagen. Varios legisladores del partido calificaron la situación como un «golpeteo organizado» con fines mediáticos y políticos, y advirtieron que permitir que este tipo de acusaciones prospere puede dividir al bloque y debilitar su proyecto.
El caso de Adán Augusto López es un reflejo de la dinámica interna y externa en política: por un lado, el partido en el poder busca cerrar filas y aislar a su coordinador ante las solicitudes de investigación; por otro, la oposición exige rendición de cuentas y transparencia. En medio de fuertes acusaciones y señalamientos, la situación pone a prueba el equilibrio entre disciplina partidaria, legalidad y exigencia ciudadana de transparencia democrática.












