Inicio Estilo de Vida Autos McLaren cambia su logo y recupera un símbolo de sus orígenes

McLaren cambia su logo y recupera un símbolo de sus orígenes

0
27
- Publicidad -

McLaren presentó una nueva identidad visual que modifica uno de los elementos más reconocibles de la marca: su logotipo. El cambio no se limita a una actualización estética, ya que el nuevo diseño recupera la imagen utilizada en el antiguo taller familiar de Bruce McLaren, fundador de la compañía, en Auckland, Nueva Zelanda.

La renovación busca conectar la historia de McLaren con su siguiente etapa y será utilizada tanto por McLaren Automotive como por McLaren Racing. El nuevo emblema comenzará a aparecer progresivamente en automóviles, espacios digitales, productos y otros elementos de la marca.

Así es el nuevo logo de McLaren

El cambio más visible está en el nombre McLaren, que ahora aparece con una tipografía personalizada llamada McLaren Sans. Las letras están en mayúsculas y debajo de la «C» se incorpora una línea horizontal que distingue al nuevo wordmark.

Aunque puede parecer una modificación contemporánea, su origen está en una pieza mucho más antigua. McLaren tomó como referencia el letrero que identificaba el taller y estación de servicio que pertenecía a Les y Ruth McLaren, los padres de Bruce McLaren, en Remuera, Auckland.

La compañía reconstruyó aquellos elementos gráficos para adaptarlos a su identidad actual. De esta manera, el nuevo diseño funciona como una reinterpretación de uno de los primeros símbolos asociados con el fundador.

El taller donde comenzó la historia de Bruce McLaren

La elección del diseño tiene una relación directa con los primeros años de Bruce McLaren.

En ese taller, el joven McLaren trabajó en un Austin Seven de 1929, vehículo que modificó para competir. A partir de ese trabajo llegó una de las primeras victorias de su carrera deportiva.

Aquel espacio familiar fue mucho más que un negocio para el futuro fundador de McLaren. Se convirtió en uno de los lugares donde desarrolló sus conocimientos mecánicos y comenzó a construir la trayectoria que posteriormente lo llevaría al automovilismo internacional.

Por eso, recuperar las formas del antiguo letrero permite a la marca vincular su actual identidad global con una etapa en la que McLaren todavía era, literalmente, el nombre de una familia en Nueva Zelanda.

McLaren conserva su Speedmark

La renovación no significa que la compañía haya abandonado todos sus elementos visuales anteriores.

El conocido Speedmark, uno de los símbolos gráficos más reconocibles de McLaren, se mantiene dentro de la nueva identidad. También permanece el Speedy Kiwi, una referencia al origen neozelandés de Bruce McLaren.

La estrategia consiste en combinar elementos históricos con una nueva estructura visual, en lugar de reemplazar por completo los símbolos que la marca ha utilizado durante décadas.

McLaren también conserva el Naranja Papaya como uno de los colores centrales de su identidad, mientras amplía la paleta con tonalidades inspiradas en distintos momentos de su historia. Entre ellas se encuentran Ember, Midnight y Anthracite.

El nuevo diseño llegará primero a un auto de calle

La nueva identidad comenzará a implementarse de manera gradual en diferentes productos y espacios de McLaren.

El primer automóvil de calle que incorporará el nuevo emblema será el McLaren 6GT, modelo que se convertirá en uno de los primeros vehículos en mostrar físicamente la nueva imagen de la compañía.

La renovación también llegará a los materiales de comunicación, plataformas digitales, productos, ropa, distribuidores y otros puntos de contacto con los clientes y aficionados.

El objetivo es que las dos grandes divisiones de la compañía, McLaren Automotive y McLaren Racing, compartan una identidad visual común. La propia marca señala que este sistema busca unir su pasado, presente y futuro bajo una misma expresión.

Una renovación que mira al futuro sin borrar la historia

El nuevo logo llega en un momento de transformación para McLaren, que continúa desarrollando nuevos vehículos y ampliando su presencia tanto en carretera como en las competencias.

Más que presentar una imagen completamente nueva, la firma decidió regresar a uno de los capítulos más tempranos de su historia para construir su identidad actual. El resultado es una modificación relativamente sencilla en apariencia, pero con un significado particular para la compañía.

La línea bajo la «C» y la tipografía McLaren Sans no son únicamente recursos de diseño. Representan la recuperación de un elemento que estuvo presente cuando Bruce McLaren todavía trabajaba en el taller familiar de Auckland y comenzaba a construir los primeros capítulos de la historia de la marca.

Así, el cambio de imagen de McLaren funciona como un puente entre aquel pequeño taller de Nueva Zelanda y la compañía internacional que hoy participa en la Fórmula 1 y desarrolla automóviles deportivos de alto desempeño.

- Publicidad -