
Pacientes que utilizan medicamentos para el control del peso han reportado episodios de pérdida repentina de visión, un problema que ha puesto bajo atención médica a los fármacos conocidos como agonistas del receptor GLP-1. Entre ellos se encuentran medicamentos con semaglutida, como Ozempic y Wegovy, y otros tratamientos como tirzepatida.
El posible vínculo con una enfermedad ocular poco frecuente llamada neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica, conocida como NAION, ha sido estudiado en los últimos años. Aunque algunas investigaciones han encontrado una asociación, los especialistas advierten que todavía existen interrogantes sobre una relación directa de causa y efecto.
El tema cobró mayor relevancia después de que autoridades sanitarias de distintos países incorporaran advertencias relacionadas con la semaglutida. En junio de 2025, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) concluyó que la NAION debe considerarse un efecto adverso muy raro de los medicamentos que contienen semaglutida.
¿Qué es la NAION y por qué puede afectar la visión?
La neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica ocurre cuando se reduce el suministro de sangre hacia el nervio óptico, estructura que transmite la información visual desde el ojo hasta el cerebro.
Una de sus principales características es la aparición repentina de pérdida de visión, generalmente en un solo ojo y sin dolor. El daño puede ser permanente, por lo que una disminución súbita de la capacidad para ver requiere valoración médica inmediata.
La NAION no es una enfermedad exclusiva de quienes utilizan medicamentos para bajar de peso. Existen otros factores asociados con un mayor riesgo de desarrollar problemas del nervio óptico, por lo que encontrar un caso en una persona que utiliza un GLP-1 no demuestra por sí mismo que el medicamento haya provocado la lesión.
¿Qué relación tienen Ozempic y Wegovy con los reportes?
La preocupación se concentra principalmente en medicamentos que contienen semaglutida, un principio activo perteneciente a los agonistas del receptor GLP-1.
En 2025, un estudio publicado en JAMA Ophthalmology analizó registros de pacientes que recibían semaglutida y encontró una asociación entre el medicamento y la NAION. Sin embargo, los propios investigadores señalaron una limitación fundamental: al tratarse de un estudio observacional, sus resultados no permiten establecer que la semaglutida sea la causa directa de los casos registrados.
Otro trabajo publicado en JAMA Ophthalmology analizó nueve pacientes que habían presentado distintas complicaciones oculares mientras utilizaban semaglutida o tirzepatida. Siete desarrollaron NAION, mientras que otros presentaron papillitis o una alteración de la retina denominada maculopatía media aguda paracentral. Los autores tampoco pudieron determinar una relación causal entre los medicamentos y los problemas visuales.
Los investigadores plantearon además una hipótesis distinta: algunos problemas podrían estar relacionados con cambios rápidos en los niveles de glucosa producidos por el tratamiento, en lugar de una toxicidad directa del medicamento sobre el ojo. Esta posibilidad requiere más investigación.
La EMA considera el riesgo muy raro
Después de revisar información procedente de estudios clínicos, investigaciones epidemiológicas, reportes posteriores a la comercialización y literatura médica, el comité de seguridad de la EMA determinó en 2025 que la NAION constituye un efecto secundario muy raro de la semaglutida.
La clasificación utilizada por la agencia corresponde a una frecuencia de hasta 1 caso por cada 10 mil personas que toman el medicamento. La EMA también señaló que algunos estudios epidemiológicos habían observado aproximadamente el doble de riesgo de NAION entre adultos con diabetes tipo 2 expuestos a semaglutida frente a quienes no recibían el medicamento.
A partir de esa evaluación, la información de seguridad de medicamentos con semaglutida fue actualizada para incluir esta reacción adversa. Actualmente, la documentación europea de Ozempic describe la NAION como un efecto muy raro y señala que puede provocar pérdida de visión.
También existen reportes relacionados con tirzepatida
La discusión no se limita a la semaglutida. La investigación publicada en 2025 sobre nueve pacientes incluyó también personas que utilizaban tirzepatida, principio activo de medicamentos como Mounjaro y Zepbound.
Sin embargo, los datos disponibles sobre estos casos tampoco permiten afirmar que la tirzepatida provoque directamente pérdida de visión. La serie fue pequeña y no contó con un grupo de comparación, por lo que sus resultados sirven principalmente para generar hipótesis que deben estudiarse con investigaciones más amplias.
De hecho, la evidencia científica sobre los GLP-1 y la salud ocular no es uniforme. Existen investigaciones que han encontrado asociaciones y otras que no han confirmado un incremento significativo del riesgo, razón por la que la relación continúa bajo estudio.
¿Qué deben hacer las personas que utilizan estos medicamentos?
Una persona que utiliza semaglutida y presenta pérdida repentina de visión o un deterioro rápido de la vista debe buscar atención médica sin demora. La EMA recomienda contactar al médico inmediatamente ante estos síntomas y señala que, si se confirma NAION, el tratamiento con semaglutida debe suspenderse.
Esto no significa que todas las personas que utilizan medicamentos GLP-1 deban suspenderlos por su cuenta. La decisión debe realizarse con el profesional que lleva el tratamiento, considerando el motivo por el que fue indicado, los antecedentes del paciente y los posibles riesgos y beneficios.
El desarrollo de estos medicamentos ha ampliado las alternativas para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad, pero su utilización también ha generado nuevas preguntas de seguridad que continúan siendo investigadas. En el caso de la visión, el punto actualmente respaldado por las autoridades es que la NAION asociada con semaglutida es muy poco frecuente, pero puede ser grave y requiere atención inmediata cuando aparecen cambios súbitos en la vista.












