
China está acelerando su carrera por convertirse en la gran potencia de la robótica humanoide. Durante la primera mitad de 2026, los fabricantes chinos enviaron alrededor de 19 mil 100 robots humanoides, una cifra que representa más del 97% de los envíos registrados a nivel mundial.
El volumen también supone un crecimiento de aproximadamente 272% respecto al mismo periodo de 2025, de acuerdo con datos de Smart Analytics Global citados por Morgan Stanley y recogidos por distintos medios especializados.
El dato coloca a China en una posición dominante dentro de una industria que busca llevar robots con apariencia y capacidades humanas desde los laboratorios hasta fábricas, almacenes, comercios y eventualmente los hogares.
China no solo fabrica, también está creando su propio mercado
Una de las particularidades del crecimiento chino es que la demanda no depende exclusivamente de las exportaciones.
Los clientes dentro de China absorbieron más del 85% de la demanda mundial de robots humanoides, según los datos citados en el reporte. Esto significa que el país está desarrollando simultáneamente la fabricación, la tecnología y el mercado necesario para poner estas máquinas a trabajar.
La estrategia también se beneficia de una enorme base industrial y de empresas tecnológicas que están trasladando conocimientos de sectores como los vehículos eléctricos, la inteligencia artificial y la automatización hacia la robótica.
Firmas como XPeng, Unitree y AgiBot forman parte de una industria cada vez más competitiva, mientras otras compañías buscan desarrollar robots capaces de realizar tareas físicas de manera autónoma.
Los robots humanoides ya están pasando de las demostraciones a las fábricas
El crecimiento de los envíos coincide con una nueva etapa para la industria: dejar atrás las demostraciones espectaculares y conseguir que los robots sean realmente útiles.
Un ejemplo reciente es el TianGong Ultra, desarrollado en Beijing, que alcanzó una velocidad de 100 metros en 8.64 segundos durante una competición de robots humanoides. Aunque la marca llamó la atención por superar el récord humano de Usain Bolt, el objetivo de sus desarrolladores es utilizar esa tecnología para mejorar la movilidad y adaptación de los robots en entornos reales.
Otros proyectos ya están realizando pruebas industriales. Los robots de X-Humanoid, por ejemplo, han comenzado a participar en tareas como el traslado de cajas dentro de fábricas.
Al mismo tiempo, XPeng ha comenzado a llevar su robot humanoide IRON hacia la producción a gran escala. La compañía planea iniciar su despliegue comercial en China durante 2027.
¿China está ganando la carrera de los robots humanoides?
Las cifras de envíos sugieren que China tiene una ventaja considerable en la fabricación y comercialización temprana de estos robots, pero eso no significa que la carrera tecnológica esté decidida.
Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Europa también desarrollan robots humanoides y sistemas de inteligencia artificial destinados a controlar máquinas capaces de interactuar con el mundo físico.
El desafío ahora consiste en conseguir que los robots sean seguros, confiables y económicamente viables fuera de los entornos controlados. Todavía existen problemas importantes relacionados con autonomía, manipulación de objetos, consumo energético, movilidad y capacidad para responder a situaciones imprevistas.
China, sin embargo, está apostando por resolver esos obstáculos mediante producción a gran escala. Con más de 19 mil robots humanoides enviados solamente durante los primeros seis meses de 2026, el país está convirtiendo la robótica humanoide en una industria mucho más tangible.
El próximo gran salto ya no será demostrar que un robot puede caminar o correr. Será conseguir que pueda trabajar de manera útil, segura y rentable junto a los humanos.












