
Las jornadas que combinan ejercicio, trabajo, traslados y reuniones sociales están modificando la manera en que las personas entienden el cuidado corporal. Permanecer más tiempo fuera de casa aumenta la búsqueda de soluciones prácticas que ayuden a conservar comodidad y confianza durante diferentes momentos del día.
Durante años, el control del olor corporal se concentró principalmente en las axilas. Actualmente, la conversación también incluye zonas como espalda, pecho, muslos, pies y pliegues, donde el calor, la humedad y el movimiento pueden generar incomodidad.
El 74% se preocupa por olores en otras zonas
Datos de Unilever y Terán correspondientes a 2024 señalan que 74% de las personas ha experimentado preocupación por olores más allá de las axilas. El fenómeno no se relaciona únicamente con la actividad física, pues también puede aparecer después de pasar horas en el tráfico, caminar bajo altas temperaturas o enfrentar una jornada laboral extensa.
El estudio indica además que 48% de los consumidores evita aplicar desodorantes tradicionales en otras partes del cuerpo. Otro 25% recurre a alternativas improvisadas, entre ellas talcos y distintas acciones para sentirse más cómodo.
Nuevos productos responden al cambio de hábitos
Ante esta transformación, la industria de cuidado personal desarrolla productos diseñados para utilizarse en distintas zonas del cuerpo. Rexona All Body Deo forma parte de esta categoría y busca acompañar rutinas en las que una persona pasa por varios escenarios sin oportunidad de regresar a casa.
Más allá del lanzamiento de nuevos formatos, el cambio refleja una relación más amplia entre higiene, bienestar y seguridad personal. El cuidado corporal comienza a entenderse como una herramienta para adaptarse a estilos de vida activos, en los que la comodidad puede influir en la manera de trabajar, convivir y desenvolverse durante el día.












