El gobierno de Estados Unidos anunció la cancelación permanente de más de 600 visas vinculadas a esquemas de “turismo de parto”, una práctica mediante la cual personas extranjeras viajan al país con el propósito principal de dar a luz para que sus hijos obtengan automáticamente la ciudadanía estadounidense por nacimiento. La medida forma parte de una ofensiva impulsada por la administración del presidente Donald Trump para combatir lo que las autoridades consideran un uso fraudulento del sistema migratorio.
De acuerdo con el Departamento de Estado, las investigaciones detectaron redes internacionales que ayudaban a mujeres embarazadas a obtener visas de turista mediante documentos falsos, asesoría para entrevistas consulares y servicios diseñados para ocultar el verdadero propósito del viaje. Como resultado, cientos de personas perdieron de manera definitiva su derecho a ingresar a territorio estadounidense.
Las autoridades señalaron que la ciudadanía por nacimiento continúa siendo un derecho constitucional en Estados Unidos, pero advirtieron que utilizar una visa de visitante para ingresar al país con el objetivo principal de obtener ese beneficio para un hijo constituye fraude migratorio.
¿Qué es el turismo de parto?
El llamado turismo de parto o turismo de nacimiento consiste en viajar a Estados Unidos durante el embarazo para que el bebé nazca en territorio estadounidense y adquiera automáticamente la ciudadanía bajo el principio jurídico conocido como jus soli.
Aunque el nacimiento de un menor en suelo estadounidense es legal y otorga la ciudadanía de forma automática, las autoridades sostienen que mentir sobre el propósito real del viaje para obtener una visa de turista representa una violación a las leyes migratorias.
Desde 2020, los funcionarios consulares tienen facultades para negar o cancelar visas cuando detectan que el objetivo principal del viaje es dar a luz en Estados Unidos.
Redes internacionales facilitaban el proceso
Las investigaciones identificaron operaciones organizadas en diversas regiones del mundo.
En África Occidental, autoridades estadounidenses detectaron una red conformada por más de 100 personas que utilizaban documentos fraudulentos y gestores especializados para obtener visas. En Europa se identificaron más de 400 casos sospechosos relacionados con al menos seis empresas que ofrecían asesoría integral para facilitar el ingreso de mujeres embarazadas al país. Además, en el norte de África fueron revocadas más de 100 visas por actividades similares.
Según las investigaciones, estas organizaciones ofrecían paquetes completos que incluían:
- Preparación para entrevistas consulares.
- Elaboración o gestión de documentación.
- Hospedaje en Estados Unidos.
- Coordinación médica y hospitalaria para el parto.
- Asistencia legal y logística durante la estancia.
Las autoridades consideran que estas redes obtenían ganancias económicas importantes aprovechando el interés de familias extranjeras por asegurar la ciudadanía estadounidense para sus hijos.
Castigos permanentes para los involucrados
Uno de los aspectos más severos de la medida es que muchas de las personas identificadas recibieron prohibiciones permanentes de ingreso a Estados Unidos.
El Departamento de Estado informó que quienes participaron en esquemas fraudulentos pueden perder de manera definitiva sus visas y enfrentar restricciones migratorias futuras. Además, algunos organizadores y facilitadores de estas operaciones fueron incorporados a listas de vigilancia migratoria.
Las autoridades enfatizaron que una visa estadounidense es un privilegio y no un derecho, por lo que cualquier intento de obtenerla mediante información falsa puede derivar en sanciones severas.
Trump refuerza su política migratoria
La ofensiva contra el turismo de parto se suma a otras medidas impulsadas por la administración de Donald Trump para endurecer los controles migratorios.
Durante los últimos meses, el gobierno estadounidense ha reforzado la supervisión de solicitudes de visa, ampliado los mecanismos de verificación y fortalecido la cooperación entre embajadas, consulados y agencias de seguridad.
La administración considera que estas acciones ayudan a proteger la integridad del sistema migratorio y evitan abusos relacionados con la obtención de beneficios migratorios mediante prácticas engañosas.
Mayor vigilancia para futuros solicitantes
Especialistas en migración consideran que la decisión tendrá repercusiones para miles de personas que buscan obtener visas de turista.
Los consulados estadounidenses podrían intensificar las entrevistas y los procesos de revisión para detectar posibles casos relacionados con turismo de parto. Asimismo, los solicitantes deberán demostrar con mayor claridad el motivo real de sus viajes y la duración prevista de su estancia.
La medida marca uno de los operativos más amplios realizados por Estados Unidos contra esta práctica y envía un mensaje contundente sobre las consecuencias de utilizar información falsa para obtener beneficios migratorios.


