Inicio Salud y Bienestar ¿Vacaciones para dormir? El auge de las sleepcations entre los millennials

¿Vacaciones para dormir? El auge de las sleepcations entre los millennials

0
929
- Publicidad -

Tomar vacaciones solía implicar viajar, cambiar de escenario y desconectarse. Hoy, para un número creciente de personas, el descanso adopta una forma más básica: dormir. Cada vez más trabajadores utilizan sus días libres no para salir de viaje, sino para quedarse en casa y recuperar horas de sueño, una tendencia que comienza a consolidarse bajo el término sleepcations.

Un informe reciente de Amerisleep, basado en una encuesta a más de 1,200 trabajadores en Estados Unidos, reveló que el 37% utilizó días de vacaciones exclusivamente para descansar. En otras palabras, más de un tercio de los empleados optó por no viajar y dedicar su tiempo libre a recuperarse del cansancio acumulado.

Una tendencia marcada por la edad

El fenómeno no se distribuye de forma homogénea entre generaciones. Entre los millennials, el porcentaje asciende al 43%, seguidos por la Generación X (34%) y la Generación Z (33%). En contraste, solo el 20% de los baby boomers declaró haber utilizado sus vacaciones únicamente para dormir.

Los datos sugieren que las generaciones más jóvenes, frecuentemente atravesadas por múltiples responsabilidades laborales, familiares y financieras, presentan mayores niveles de agotamiento. Kevin Thompson, director ejecutivo de 9i Capital Group, explicó a Newsweek que muchas personas utilizan sus días libres simplemente para recuperar energía ante la dificultad de alcanzar un equilibrio sostenido entre trabajo y vida personal.

El descanso como prioridad

El estudio también identificó diferencias relacionadas con el nivel de ingresos. Los trabajadores con salarios más altos mostraron un 26% más de probabilidad de utilizar sus días libres para dormir que aquellos con ingresos menores a 100 mil dólares anuales. En promedio, quienes optaron por este tipo de descanso destinaron entre dos y tres días exclusivamente a recuperar horas de sueño.

Incluso la existencia de políticas laborales más flexibles, como el PTO ilimitado, no ha significado necesariamente un aumento en los viajes. En muchos casos, las personas continúan priorizando el descanso en casa como respuesta al agotamiento acumulado.

Costos de vida y cultura laboral

Diversos factores explican este cambio en la forma de usar las vacaciones. Por un lado, el aumento en el costo de vida y de los viajes ha reducido la posibilidad de vacacionar fuera de casa. De acuerdo con una encuesta de Bankrate, solo el 46% de los adultos estadounidenses planeó viajar durante las vacaciones de verano de 2025. Entre quienes no lo hicieron, el 65% citó razones económicas como el principal impedimento.

A esto se suma una cultura laboral que sigue priorizando la productividad constante. Según el informe Vacation Deprivation 2024 de Expedia, 53% de los estadounidenses no planea utilizar todos sus días de descanso, pese a contar con uno de los promedios más bajos de vacaciones pagadas entre los países desarrollados.

¿Ocurre solo en Estados Unidos? El panorama en otros países

Aunque el término sleepcation se ha popularizado en Estados Unidos, la dificultad para descansar no es exclusiva de ese país. Lo que cambia es la forma en que se manifiesta, dependiendo del contexto laboral, económico y cultural.

En Europa, los trabajadores suelen contar con más de 20 días de vacaciones garantizados por ley, y existe una mayor cultura de utilizarlos completos. En países como Francia, España o Alemania es común tomar periodos largos de descanso consecutivo, lo que reduce la necesidad de usar las vacaciones únicamente para dormir. Aun así, encuestas recientes indican que incluso en estos contextos persiste una sensación de fatiga generalizada en ciertos sectores.

En América Latina, la situación es distinta. Aunque varios países garantizan entre 12 y 15 días de vacaciones pagadas, una parte significativa de la población trabaja en el sector informal, sin acceso real a descansos remunerados. Esto limita tanto los viajes como el descanso estructurado, y favorece pausas cortas o fragmentadas.

En Asia, especialmente en países como Japón y Corea del Sur, el problema se vincula más con culturas laborales altamente exigentes, donde tomar vacaciones prolongadas sigue siendo poco habitual. En estos contextos, el descanso suele concentrarse en periodos breves orientados a la recuperación física más que al ocio.

¿Descansar es suficiente?

Especialistas coinciden en que reponer horas de sueño es fundamental para la salud física y mental. Sin embargo, algunos estudios señalan que las vacaciones prolongadas, de al menos ocho días consecutivos, generan beneficios más profundos en la reducción del estrés que descansos cortos enfocados solo en dormir.

Ante este panorama, han surgido alternativas como las staycations y el llamado turismo del sueño, con hoteles que ofrecen experiencias enfocadas en el descanso, como colchones especializados, terapias del sueño y ambientes diseñados para favorecer la recuperación. Este segmento, también conocido como sleep tourism, continúa en crecimiento y refleja una demanda clara: el descanso se ha convertido en una prioridad central.

Más allá de las cifras, el aumento de las sleepcations funciona como un indicador del estado de la vida laboral contemporánea. No se trata de una moda pasajera, sino de una respuesta directa a ritmos de trabajo intensos, presiones económicas y una búsqueda cada vez más urgente de recuperación física y mental.

- Publicidad -