
En México, más de 6 millones de mujeres atraviesan la menopausia, una etapa de cambios hormonales que puede influir en su salud física, emocional y calidad de vida durante las siguientes décadas.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud y el INEGI, citadas en un comunicado de Neoclinic, esta transición plantea la necesidad de fortalecer la atención médica preventiva y reducir los estigmas sociales relacionados con la madurez femenina.
La menopausia y su impacto en la salud de las mujeres
La doctora Esmeralda Bastidas, especialista en medicina funcional y regenerativa y directora general de Neoclinic, señala que la menopausia debe abordarse como una etapa importante para la prevención de enfermedades y el cuidado integral.
Los cambios hormonales pueden acompañarse de alteraciones del sueño, cansancio, modificaciones metabólicas y pérdida de masa muscular, factores que requieren una valoración individualizada.
La especialista considera que la información oportuna y el seguimiento médico pueden contribuir al bienestar durante esta transición.
Descanso y prevención, claves para una mejor calidad de vida
Entre las recomendaciones expuestas por Bastidas destacan la educación sobre salud hormonal, el descanso reparador y la atención médica personalizada.
La especialista también subraya la importancia de superar los prejuicios que dificultan hablar abiertamente sobre los síntomas y buscar orientación profesional.
¿Qué papel tienen los suplementos durante la menopausia?
El comunicado menciona nutrientes y suplementos como inositol, creatina y omega-3, en relación con aspectos metabólicos, musculares y cardiovasculares.
Sin embargo, sus beneficios dependen de las condiciones de cada paciente y no todos cuentan con evidencia suficiente para recomendar su consumo generalizado durante la menopausia.
La suplementación debe evaluarse individualmente por profesionales de la salud para evitar dosis inadecuadas, interacciones o tratamientos innecesarios.
Atención médica integral para favorecer la longevidad
Bastidas destaca que el acompañamiento clínico debe considerar las necesidades físicas y emocionales de cada mujer.
La evaluación de factores de riesgo cardiovascular, salud ósea, sueño y cambios metabólicos permite identificar necesidades de prevención y tratamiento.
La atención integral durante la menopausia puede contribuir a preservar la autonomía y calidad de vida de las mujeres conforme avanzan hacia etapas posteriores.












