
España se ubicó entre los cinco países que registraron el mayor incremento absoluto de personas con patrimonios superiores a un millón de dólares entre 2024 y 2025, según el informe Global Wealth Report 2026 del banco suizo UBS.
El estudio señala que la riqueza personal mundial aumentó 10.8% durante 2025, su mayor crecimiento desde 2017, impulsada principalmente por la evolución de los mercados financieros y el valor de los activos.
Estados Unidos encabeza la creación de nuevos millonarios
Estados Unidos registró 441,078 nuevos millonarios, una cifra considerablemente superior a la de cualquier otro país incluido en el análisis.
Le siguieron Reino Unido, con 43,139; Francia, con 34,604; España, con 32,707, y Japón, con 31,428.
El informe considera millonarias a las personas cuyo patrimonio neto supera un millón de dólares, incluyendo propiedades, inversiones y otros activos, descontadas sus deudas.
España registra 32,707 nuevos millonarios
Aunque UBS no atribuye el resultado español a una sola causa, el comportamiento del mercado inmobiliario y de la bolsa ofrece elementos para contextualizar el incremento patrimonial.
Durante el cuarto trimestre de 2025, el precio de la vivienda en España registró un crecimiento interanual de 12.9%.
Por su parte, el índice bursátil Ibex 35 acumuló una revalorización de 49.27%, mientras que el euro se fortaleció aproximadamente 9% frente al dólar.
El número de millonarios no refleja toda la distribución de riqueza
El informe analiza información de 56 países que concentran al menos el 92% de la riqueza mundial.
Los resultados muestran incrementos en el patrimonio de las personas más acaudaladas, mientras que la riqueza mediana disminuyó en numerosos países.
Además, el ranking utiliza cifras absolutas y no ajusta el número de nuevos millonarios por el tamaño de la población.
Europa concentra varios países destacados
Alemania registró 24,263 nuevos millonarios y Rusia contabilizó 21,951, mientras que China sumó 14,079.
En términos porcentuales, Lituania destacó con un crecimiento de 8%.
Los resultados permiten observar cómo los movimientos inmobiliarios, bursátiles y cambiarios influyen en el valor del patrimonio, sin que necesariamente impliquen mejoras equivalentes en los ingresos cotidianos.












