La manzanilla es una de las hierbas más estudiadas, utilizadas y recomendadas por los médicos naturistas durante toda la historia de la sociedad, su inconfundible aroma le da un distintivo sabor herbal, bastante agradable y muy relajante. Su forma habitual de consumo es mediante infusión, ya que es fácil de preparar y mantiene concentrado todas sus propiedades.
La mayoría de sus efectos benéficos se deben a elementos producidos por esta planta, como lo es los flavonoides y terpenoides, que proporcionan una gran capacidad antioxidante y otras propiedades como antiinflamatorio y antiséptico.
¿Qué es?
La manzanilla es una planta de flores blancas con amarillo. Su nombre deriva de su olor, el cual hace recordar al aroma de una manzana. Es considerada como una de las plantas medicinales más populares en México.
Aunque se piensa que la manzanilla es nativa de Europa, es muy común encontrarla en México y América del Norte. Su crecimiento se da alrededor de lugares con mucha hierba. También crece en terrenos secos y elevados, con una altura entre 1,200 y 2,000 metros. Se adapta bien a lugares secos y arenosos de las montañas, pero también se llega a sembrar en jardines.
¿Qué nutrimentos y beneficios aporta?
Por su bajo contenido de calorías, es ideal para evitar la ganancia de peso y puede ser consumida por personas con obesidad o alguna enfermedad crónica. Contiene pequeñas cantidades de calcio, magnesio, potasio, fósforo y algunas vitaminas como la B1 y B2.
Debido a sus propiedades curativas, la manzanilla es un buen calmante. Además, descongestiona las vías respiratorias, es auxiliar en enfermedades como gripa y catarro, desinflama los intestinos y ayuda en trastornos digestivos, afecciones de las vías urinarias y en dolores menstruales. De forma externa es usada como antiinflamatorio, para ayudar a la cicatrización de la piel y para otros fines antisépticos.







