El Gobierno de México prepara la implementación de un Servicio Universal de Salud que permitirá a la población recibir atención en el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, independientemente de su afiliación laboral.
El proyecto impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum contempla una primera etapa en 2027. Sin embargo, especialistas y trabajadores advierten que la integración podría enfrentar dificultades si no se resuelven problemas de abastecimiento, personal médico, infraestructura y financiamiento.
¿Cómo funcionará el Servicio Universal de Salud?
La iniciativa busca integrar progresivamente los servicios de las tres principales instituciones públicas de atención médica.
En una primera fase, el sistema contempla compartir la atención de urgencias y garantizar la continuidad de hospitalizaciones entre instituciones.
Posteriormente se incorporarían servicios relacionados con embarazos de alto riesgo y partos de emergencia.
El proceso avanzaría hacia otros tratamientos hasta llegar a la integración de la atención primaria.
Trabajadores del IMSS advierten saturación hospitalaria
El proyecto coincide con movilizaciones de trabajadores que denuncian insuficiencia de personal, falta de medicamentos y deterioro de sus condiciones laborales.
Entre sus demandas se encuentran mejores salarios, prestaciones y cambios en la representación sindical.
Algunos participantes consideran que ampliar la cantidad de pacientes sin fortalecer primero la infraestructura podría incrementar los tiempos de espera.
Estas preocupaciones representan advertencias de trabajadores y especialistas, no resultados comprobados de un sistema que todavía no comienza a operar.
Presupuesto presenta diferencias entre instituciones
Uno de los principales desafíos es la desigualdad de recursos entre los organismos.
En términos reales, el presupuesto del IMSS registra un incremento de 11.7% respecto a 2025.
En contraste, el ISSSTE presenta una reducción de 3.6%, mientras que el IMSS-Bienestar muestra un crecimiento de apenas 0.8%.
Las diferencias plantean interrogantes sobre cómo se financiará la atención cuando pacientes de una institución utilicen los servicios de otra.
Especialistas piden definir costos y cobertura
Gabriela Luna Ruiz, académica de la Universidad Iberoamericana, advierte que la universalización no consiste únicamente en permitir el acceso a diferentes hospitales.
También requiere definir qué servicios estarán garantizados, de dónde provendrán los recursos y cómo se cubrirán los costos adicionales.
El objetivo gubernamental busca ampliar el acceso gratuito a la atención médica y aprovechar mejor la infraestructura existente.
Sin embargo, su implementación dependerá de la capacidad operativa y financiera de las instituciones, así como de los mecanismos para coordinar la atención entre ellas.




