
El mundo de la moda y el espectáculo despide a Bob Mackie, uno de los diseñadores de vestuario más influyentes de Hollywood, quien murió este 14 de septiembre de 2026 a los 87 años.
La noticia fue confirmada a través de las redes sociales del diseñador, donde su equipo destacó que dedicó toda su vida a cumplir su sueño de convertirse en diseñador de moda y vestuario. La causa de muerte no ha sido revelada.
Mackie construyó durante más de seis décadas una carrera marcada por las lentejuelas, las transparencias, las plumas y los diseños teatrales que transformaron la imagen de algunas de las mayores estrellas de la música y la televisión.
El diseñador que convirtió a Cher en un ícono
Si existe una colaboración que define la carrera de Bob Mackie, es la que mantuvo durante décadas con Cher.
El diseñador ayudó a transformar la imagen de la cantante y creó algunos de sus atuendos más recordados, desde sus apariciones televisivas hasta sus presentaciones y alfombras rojas. Sus diseños se caracterizaron por desafiar las convenciones de la época y convertir el vestuario en parte fundamental del espectáculo.
Uno de los momentos más recordados llegó en los Premios Oscar de 1986, cuando Cher apareció con un conjunto negro adornado con transparencias, plumas y un llamativo tocado. El diseño se convirtió en uno de los atuendos más comentados de la historia de la ceremonia.
La relación creativa entre ambos fue tan estrecha que Mackie llegó a describir a Cher como una colaboradora que estaba dispuesta a experimentar con prácticamente cualquier idea.
De Marilyn Monroe a Tina Turner y Diana Ross
El legado de Mackie no se limitó a Cher. A lo largo de su carrera vistió a algunas de las figuras más importantes de la cultura popular estadounidense.
Entre sus clientes y colaboradores estuvieron Tina Turner, Diana Ross, Carol Burnett, Madonna, Barbra Streisand, Liza Minnelli y Bette Midler, entre muchas otras estrellas.
También estuvo detrás de uno de los vestidos más famosos de la historia de Hollywood. Mackie participó en el diseño del vestido transparente cubierto de pedrería que Marilyn Monroe utilizó en 1962 para cantarle «Happy Birthday» a John F. Kennedy.
Su trabajo en televisión alcanzó especial notoriedad gracias a The Carol Burnett Show, programa para el que diseñó vestuario durante sus 11 temporadas. La combinación de humor, teatralidad y extravagancia convirtió sus creaciones en parte esencial de la identidad visual del programa.
Una carrera llena de premios y reconocimientos
Mackie fue mucho más que un diseñador de vestidos llamativos. Su trabajo abarcó televisión, cine, teatro, conciertos y moda, y le valió algunos de los reconocimientos más importantes de la industria del entretenimiento.
A lo largo de su trayectoria recibió nueve premios Emmy, un Tony Award y obtuvo tres nominaciones al Oscar por su trabajo en diseño de vestuario. En 2002 ingresó al Salón de la Fama de la Academia de Televisión.
En 2018 recibió un Tony por su trabajo en The Cher Show, el musical inspirado en la vida de la cantante y en cuya estética tuvo un papel fundamental.
Su influencia tampoco terminó con las grandes figuras de las décadas de 1970 y 1980. En años recientes, distintas celebridades continuaron utilizando piezas de archivo creadas por Mackie, demostrando que su lenguaje visual permaneció vigente varias generaciones después de sus primeros grandes éxitos.
El legado de Bob Mackie permanece en la cultura pop
Bob Mackie entendió el vestuario como una extensión de la personalidad de quien lo llevaba. Sus diseños no buscaban pasar desapercibidos: estaban hechos para convertirse en parte del espectáculo.
Su estética ayudó a definir una época de Hollywood en la que el exceso, el brillo y la teatralidad podían convertirse en una declaración artística. Las prendas que creó para Cher, Tina Turner, Diana Ross y otras figuras terminaron formando parte de la memoria colectiva.
Tras más de 60 años de carrera, Mackie deja un legado que trasciende las pasarelas. Sus diseños ayudaron a construir personajes, reforzar identidades artísticas y transformar la relación entre moda, música y televisión.
El llamado «sultán de las lentejuelas» murió a los 87 años, pero su universo de brillo, glamour y extravagancia seguirá apareciendo cada vez que una estrella decida que un escenario necesita algo más que un vestido.












