La moda mexicana encontró nuevas formas de expresión durante la segunda jornada de Volvo Fashion Week México, donde cuatro firmas presentaron propuestas que llevaron la experimentación textil, la sastrería y la identidad cultural a distintos terrenos creativos.
Celebrada el 13 de octubre en Maravilla Studios, la jornada reunió las colecciones de Raquel Orozco, Caballería, Harris & Frank y Pineda Covalin. Cada firma construyó un lenguaje propio: desde prendas con volúmenes escultóricos hasta conjuntos que fusionan códigos corporativos con referencias de la cultura techno, pasando por una visión relajada de la elegancia masculina y estampados inspirados en símbolos mexicanos.
Raquel Orozco convierte los materiales en piezas escultóricas
La diseñadora Raquel Orozco abrió la jornada con Folia: The Art of Unleaving, su colección Primavera 2027, inspirada en los ciclos naturales de las hojas y en la idea de transformación.
La propuesta destacó por sus volúmenes orgánicos, las siluetas escultóricas y el contraste entre materiales. Uno de sus elementos distintivos fueron las hojas tridimensionales elaboradas artesanalmente a partir de residuos textiles de colecciones anteriores, una decisión que incorporó el aprovechamiento de materiales al concepto creativo.
Lana, seda, algodón, gabardina y organza convivieron en prendas que exploraron el equilibrio entre estructura y ligereza. La paleta avanzó desde tonos arena, terracota y moka hasta verdes, lavandas y acentos más intensos.
La colección también marcó un paso importante para la firma con la presentación de su primera línea masculina integral, que amplía su universo creativo y dialoga con sus propuestas femeninas y de marroquinería.
Caballería mezcla sastrería con referencias de la cultura techno
Después de la exploración orgánica de Orozco, Caballería presentó una propuesta que trasladó la ropa formal hacia un universo nocturno. La colección imaginó a un grupo de jóvenes profesionales que pasa del escritorio a la pista de baile, transformando las convenciones del guardarropa corporativo.
Trajes, camisas y sacos estructurados se combinaron con referencias deportivas, mallas y detalles ornamentales. Los sacos con solapas drapeadas, los trajes deportivos y las camisas de distintos cuellos cuestionaron la rigidez tradicional de la sastrería.
El negro, el blanco y el azul dominaron la paleta, acompañados por acentos dorados. También aparecieron referencias románticas al Medievo, visibles en vestidos camiseros, pedrería y detalles que contrastaron con la estética urbana.
La propuesta convirtió la ropa formal en un espacio de experimentación, donde las prendas conservaron elementos clásicos mientras adquirían un carácter más libre y nocturno.
Harris & Frank apuesta por la elegancia cotidiana
Con A Sense of Time, Harris & Frank presentó una visión de la moda masculina centrada en la autenticidad y en el uso cotidiano de las prendas. La colección partió de una idea: la elegancia no necesita reservarse para ocasiones especiales.
La firma exploró combinaciones cromáticas, variaciones de proporciones y mezclas de estampados para actualizar los códigos clásicos del vestir masculino. Los accesorios también tuvieron un papel relevante, con armazones de la alianza entre AHLEM y Óptica Quevedo integrados a los estilismos.
En lugar de recurrir a una formalidad rígida, la propuesta planteó una manera más personal de construir un guardarropa cuidado. El resultado fue una colección que encontró posibilidades de renovación en las prendas tradicionales y en los detalles que definen el estilo individual.
Pineda Covalin reinterpreta símbolos de la cultura mexicana
El cierre estuvo a cargo de Pineda Covalin con Futuro Indómito, una colección que tomó elementos de la cultura mexicana como punto de partida para experimentar con estampados, color y composición.
Entre sus referencias aparecieron imágenes vinculadas con la lucha libre y motivos inspirados en la naturaleza del país. Estos elementos fueron reinterpretados mediante cambios de escala, superposiciones y nuevas distribuciones sobre las prendas.
En esta propuesta, los estampados no funcionaron como simples adornos, sino como protagonistas del diseño. Las composiciones visuales buscaron ofrecer nuevas lecturas de símbolos reconocibles, combinando referencias culturales con un tratamiento contemporáneo.
La colección planteó que mirar hacia las raíces no implica reproducirlas de manera literal: también es posible transformarlas y encontrar en ellas nuevas posibilidades creativas.
Cuatro visiones para entender la moda mexicana contemporánea
La segunda jornada de Volvo Fashion Week México mostró la diversidad de caminos que conviven en el diseño nacional. Raquel Orozco exploró la transformación a través de materiales y siluetas; Caballería cuestionó los límites de la sastrería; Harris & Frank llevó la elegancia al terreno cotidiano, y Pineda Covalin reinterpretó elementos culturales mediante estampados y color.
Más que responder a una sola tendencia, las cuatro colecciones presentaron distintas maneras de utilizar la ropa para comunicar ideas sobre identidad, memoria, individualidad y transformación.
La jornada también evidenció cómo la moda mexicana puede dialogar con referencias internacionales sin abandonar sus propios códigos. Entre experimentación textil, reinterpretación cultural y nuevas lecturas del guardarropa, las propuestas mostraron un panorama creativo que combina tradición e innovación.




