La inteligencia artificial comienza a dar pasos más allá de las conversaciones y las recomendaciones: ahora también puede ejecutar tareas en aplicaciones y contratar servicios. Uber es una de las plataformas que explora esta posibilidad, permitiendo que agentes inteligentes intervengan en la solicitud de viajes y pedidos de comida. Sin embargo, su adopción todavía es mínima.
Durante la semana de Halloween de 2026, los agentes de inteligencia artificial consiguieron solicitar apenas cuatro viajes de Uber y alrededor de 500 pedidos de comida mediante Uber Eats. La cifra contrasta con los aproximadamente 320 millones de viajes y pedidos que ambas plataformas registraron durante ese mismo periodo.
Los datos fueron compartidos por Balaji Krishnamurthy, director financiero de Uber, durante una llamada con analistas sobre los resultados del tercer trimestre. Aunque la compañía considera que los asistentes inteligentes pueden convertirse en un nuevo canal para llegar a sus usuarios, las cifras muestran que todavía existe una gran distancia entre el potencial de esta tecnología y su uso cotidiano.
¿Cómo puede una inteligencia artificial pedir un Uber?
La posibilidad de solicitar un viaje mediante inteligencia artificial forma parte del desarrollo de los llamados agentes autónomos. A diferencia de un chatbot tradicional, que se limita a responder preguntas o proporcionar instrucciones, estos sistemas pueden interpretar una petición y ejecutar distintas acciones utilizando herramientas conectadas con otros servicios.
Por ejemplo, una persona podría pedirle a un asistente que organice un traslado al aeropuerto. El sistema tendría que identificar el destino, consultar las opciones disponibles, revisar tarifas y preparar la solicitud para que el usuario pueda completar el proceso.
Para conseguirlo, los agentes necesitan conectarse con los servicios de Uber mediante integraciones tecnológicas que les permitan consultar información y gestionar determinadas operaciones.
La intención es reducir los pasos necesarios para realizar tareas cotidianas, de modo que una instrucción escrita o hablada pueda iniciar un proceso que antes requería abrir varias aplicaciones y seleccionar distintas opciones.
¿Por qué casi nadie utiliza esta función?
A pesar de las posibilidades, el número de solicitudes realizadas mediante agentes de IA sigue siendo insignificante frente al volumen habitual de Uber.
Durante la semana de Halloween, los cuatro viajes solicitados por estos sistemas representaron una proporción mínima de las operaciones de la compañía. Los aproximadamente 500 pedidos de Uber Eats también quedaron muy por debajo de la actividad general de la plataforma.
Una de las razones es que estas integraciones todavía se encuentran en etapas iniciales y no están disponibles de manera uniforme. Además, los usuarios deben confiar en que el asistente interpretará correctamente sus instrucciones, seleccionará las opciones adecuadas y respetará sus preferencias.
También existe una cuestión de control: solicitar un vehículo implica compartir información sobre la ubicación, el destino, el precio y el tipo de servicio. Por ello, las plataformas deben garantizar que las personas puedan revisar y confirmar las condiciones antes de completar una contratación.
Uber considera que la experiencia directa dentro de su propia aplicación sigue siendo una opción más sencilla para la mayoría de sus clientes.
ChatGPT tendrá una integración con Uber, pero comenzará en Estados Unidos
Una de las iniciativas más relevantes es la integración entre Uber y ChatGPT, cuyo lanzamiento está previsto para el 18 de noviembre de 2026, inicialmente en Estados Unidos.
La función permitirá planear un traslado mediante una conversación con el asistente. Sin embargo, el proceso no será completamente independiente: los usuarios deberán continuar en la aplicación de Uber para finalizar la solicitud y realizar el pago.
La integración estará disponible en ChatGPT para web y dispositivos móviles, tanto en Android como en iOS. En esta primera etapa, los resultados de Uber solo aparecerán cuando el usuario se encuentre en Estados Unidos.
Esto significa que, por ahora, no se ha confirmado su disponibilidad para usuarios en México. Tampoco debe confundirse esta integración con una función que permita a ChatGPT completar automáticamente cualquier viaje sin intervención del usuario.
Uber también desarrolla asistentes de voz con inteligencia artificial
La compañía trabaja en otras herramientas para facilitar la contratación de servicios mediante instrucciones habladas. Una de ellas es Voice Booking Agent, un asistente integrado en la aplicación de Uber que permite solicitar viajes utilizando comandos de voz.
El usuario puede tocar el icono del micrófono en la barra de búsqueda de destino y expresar lo que necesita, por ejemplo, pedir un traslado hacia una dirección específica o solicitar un vehículo que admita mascotas.
El sistema puede utilizar la ubicación actual como punto de recogida y orientar al pasajero durante el proceso. La función está diseñada para determinados usuarios de Estados Unidos y Canadá, por lo que su disponibilidad depende del mercado y de las condiciones de acceso.
Por otra parte, Uber también ha explorado colaboraciones con asistentes como Alexa+, de Amazon, para ampliar las posibilidades de solicitar servicios mediante conversaciones.
La inteligencia artificial busca convertirse en una nueva puerta de entrada a los servicios
El interés de Uber por los agentes inteligentes forma parte de una transformación más amplia en la industria tecnológica. Empresas como OpenAI, Google y Amazon buscan que sus asistentes dejen de funcionar únicamente como herramientas para consultar información y puedan realizar tareas en nombre de los usuarios.
Para las plataformas de movilidad y comercio electrónico, esta evolución representa una oportunidad, pero también un desafío. Si las personas comienzan a contratar servicios directamente desde asistentes externos, parte de la interacción con los clientes podría trasladarse fuera de las aplicaciones tradicionales.
Uber mantiene una postura abierta a estas integraciones, aunque considera importante conservar una experiencia propia que resulte competitiva frente a los nuevos canales.
Por ahora, los números reflejan una adopción todavía muy limitada. La posibilidad de pedir un vehículo mediante inteligencia artificial existe y seguirá desarrollándose, pero todavía no se ha convertido en un hábito para los millones de personas que utilizan Uber diariamente.






