
La presidenta Claudia Sheinbaum firmó el decreto de reforma constitucional que establece que, a partir de 2028, quienes busquen la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán contar únicamente con nacionalidad mexicana.
La modificación afecta los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y fue aprobada previamente por ambas cámaras del Congreso de la Unión y por 22 legislaturas estatales.
Segunda nacionalidad deberá abandonarse antes del registro
Las personas que posean una nacionalidad adicional deberán renunciar a ella antes de solicitar formalmente su registro como candidatas.
El requisito será aplicable exclusivamente a quienes pretendan encabezar los Poderes Ejecutivos federal y estatales, incluida la Ciudad de México.
La medida no elimina la posibilidad general de que ciudadanos mexicanos tengan doble o múltiple nacionalidad.
Su alcance se concentra en los requisitos constitucionales para ocupar estos cargos públicos.
Reforma comenzará a aplicarse en 2028
La modificación no tendrá efecto sobre candidaturas correspondientes al proceso electoral de 2027.
Su aplicación comenzará en 2028, cuando se desarrollen procesos electorales que incluyen gubernaturas como las de Durango, Hidalgo, Oaxaca y Tamaulipas.
Esta temporalidad implica que los procesos actualmente en marcha para 2027 se desarrollarán bajo las reglas anteriores.
Falta reglamentar procedimiento de renuncia
La consejera jurídica del Ejecutivo Federal, Luisa María Alcalde Luján, explicó que todavía deberán elaborarse disposiciones reglamentarias para definir cómo se acreditará la renuncia a una segunda nacionalidad.
El procedimiento no dependerá únicamente de autoridades mexicanas, ya que también deberá considerar las normas de los países cuya ciudadanía posea cada aspirante.
La reforma establece una nueva condición para el acceso a los principales cargos ejecutivos del país, por lo que los partidos deberán considerar la nacionalidad de sus futuros aspirantes durante los procesos internos.
La discusión adquirió relevancia después de que diferentes figuras políticas con doble ciudadanía fueran mencionadas como posibles candidatas a gubernaturas o cargos federales.












