Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), enfrenta cuestionamientos de grupos de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quienes exigen cambios en la dirigencia sindical y mejores condiciones salariales.
La inconformidad se intensificó durante octubre de 2026, después de que el sindicato presentara una propuesta de incremento global de 6.8% para el periodo contractual 2026-2027.
¿Quién es Rafael Olivos Hernández?
Olivos Hernández encabeza el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, organización responsable de representar los intereses laborales de una parte importante del personal del IMSS.
Desde esta posición participa en los procesos de negociación contractual con las autoridades del instituto.
Su trayectoria también incluye antecedentes de participación política y una candidatura vinculada con Morena, aspecto que ha generado cuestionamientos durante las recientes movilizaciones.
Trabajadores cuestionan negociación salarial
La propuesta contractual presentada a consulta contemplaba un incremento de 2.9% directo al salario y 3.9% en prestaciones.
Diversos grupos de trabajadores consideraron insuficiente el ajuste ante el costo de vida y las condiciones que enfrentan en hospitales y unidades médicas.
Durante las protestas también expresaron inconformidades relacionadas con el abastecimiento de medicamentos, contratación de personal e infraestructura hospitalaria.
Consulta sindical rechaza propuesta de incremento
El 14 de octubre se realizó una votación nacional para determinar si los trabajadores aceptaban las condiciones económicas negociadas.
La mayoría de los participantes rechazó la propuesta, de acuerdo con el resultado reconocido por la dirección del IMSS.
Ante esta decisión, Zoé Robledo anunció la apertura de una nueva mesa de negociación con el sindicato.
Grupos disidentes piden renovación de dirigencia
Además de una mejora salarial, trabajadores inconformes han solicitado la salida de Olivos Hernández y la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario.
Consideran que ese procedimiento permitiría revisar la representación sindical y abrir una nueva etapa de acuerdos laborales.
Por ahora, las exigencias de destitución constituyen planteamientos de los grupos disidentes y no implican que se haya concretado un relevo en la dirigencia nacional.




