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El protector solar impulsa una nueva etapa del cuidado personal masculino en México

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El cuidado de la piel comienza a ganar terreno entre los hombres en México, y el protector solar se perfila como uno de los productos que está facilitando ese cambio. Lo que durante años se relacionó principalmente con las vacaciones o los días de playa empieza a incorporarse a las rutinas cotidianas, impulsado por una mayor conciencia sobre la salud de la piel y una oferta más amplia de productos especializados.

Este movimiento también está transformando el mercado de cuidado personal masculino. Las marcas y las cadenas de farmacias identifican oportunidades para acercar a nuevos consumidores a productos como limpiadores faciales, hidratantes y sérums, aunque el principal objetivo desde el punto de vista sanitario sigue siendo la prevención del daño causado por la radiación ultravioleta.

El mercado de protectores solares crece en México

El interés por la fotoprotección se refleja en las cifras del mercado mexicano. De acuerdo con datos de la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos (CANIPEC), citados por Excélsior, la categoría de protectores solares registró un crecimiento de 13.1% en 2025 y alcanzó un valor aproximado de 4 mil 732 millones de pesos.

El crecimiento no solo ha ampliado la oferta disponible, sino que también ha favorecido la entrada de nuevas marcas y productos. Las opciones actuales incluyen protectores para distintos tipos de piel, presentaciones ligeras para el rostro y fórmulas que buscan facilitar su uso diario.

Para las empresas del sector, esta expansión representa una oportunidad comercial. Desde la perspectiva de la salud pública, también puede contribuir a que más personas incorporen medidas de protección solar a sus actividades habituales.

¿Por qué el protector solar puede ser la puerta de entrada al skincare masculino?

Durante mucho tiempo, la publicidad del cuidado facial estuvo dirigida principalmente a las mujeres. Sin embargo, esa segmentación comienza a cambiar y algunos hombres se acercan al skincare a través de necesidades concretas, como evitar quemaduras, prevenir manchas o mantener la piel hidratada.

Carlos Sánchez Abril, director de Experiencia Omnicanal de Farmacias San Pablo, explicó a Excélsior que la protección solar y los sérums se encuentran entre los productos que están funcionando como primer acercamiento a estas rutinas.

La lógica es sencilla: en lugar de comenzar con una rutina extensa, los consumidores pueden incorporar pocos pasos y ampliar sus hábitos conforme identifican las necesidades de su piel.

Esta tendencia también ha abierto espacio para marcas especializadas en cuidado masculino, que buscan presentar sus productos de manera práctica y accesible, sin asociar el autocuidado exclusivamente con la apariencia física.

La protección solar no es solo una cuestión estética

Aunque el protector solar puede formar parte de una rutina de belleza, su función principal es ayudar a reducir el daño provocado por la radiación ultravioleta.

La exposición acumulada al sol está relacionada con el envejecimiento prematuro de la piel, la aparición de manchas y un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer cutáneo. Estos riesgos no dependen del género y afectan también a quienes pasan buena parte del día en la ciudad, conducen o realizan actividades al aire libre.

Por ello, la protección solar no debería reservarse para las vacaciones ni limitarse a los días despejados. La radiación ultravioleta puede afectar la piel incluso cuando el cielo está nublado.

La Procuraduría Federal del Consumidor recomienda utilizar protector solar de manera habitual y combinarlo con otras medidas, como buscar sombra y usar ropa que cubra la piel cuando sea posible.

Cómo incorporar el protector solar a la rutina diaria

Para quienes comienzan a cuidar su piel, no es necesario adquirir una gran cantidad de productos. Una rutina básica puede incluir limpieza facial, hidratación cuando sea necesaria y protección solar durante el día.

Al elegir un protector, conviene buscar uno de amplio espectro, que proteja frente a los rayos UVA y UVB, con un factor de protección solar (FPS) de 30 o superior. También es importante seleccionar una fórmula adecuada para el tipo de piel y seguir las indicaciones de uso del fabricante.

La aplicación debe ser suficiente para cubrir las zonas expuestas, incluidos el rostro, las orejas y el cuello. Es necesario reaplicar el producto aproximadamente cada dos horas durante la exposición al aire libre, así como después de nadar, sudar intensamente o secarse con una toalla, según las indicaciones del protector.

El uso de bloqueador tampoco sustituye otras medidas de prevención. Buscar sombra, utilizar sombrero y ropa protectora y evitar la exposición intensa durante las horas de mayor radiación contribuyen a reducir el daño solar.

Las marcas buscan simplificar el cuidado masculino

La evolución del mercado también se observa en la llegada de nuevas firmas internacionales. En octubre de 2026, la marca francesa Horace comenzó a comercializar sus productos en México a través de Farmacias San Pablo.

Su catálogo incluye opciones para el rostro, el cabello, la barba, el afeitado y el cuerpo, con una propuesta centrada en rutinas sencillas. La compañía busca acercarse a consumidores que quieren comenzar a cuidarse sin tener que aprender a utilizar demasiados productos al mismo tiempo.

La llegada de estas marcas refleja el interés comercial por una categoría que busca ampliar su público. Sin embargo, la disponibilidad de más productos no significa que todas las personas necesiten una rutina extensa ni que los artículos especializados para hombres sean indispensables: las necesidades de la piel varían entre individuos.

El autocuidado masculino va más allá de la apariencia

La incorporación del protector solar a las rutinas masculinas representa una oportunidad para hablar del cuidado personal desde una perspectiva de bienestar y prevención, en lugar de reducirlo a cuestiones estéticas.

No se trata de utilizar más productos, sino de adoptar hábitos que puedan mantenerse a largo plazo. Limpiar la piel, hidratarla cuando sea necesario y protegerla de la radiación solar son medidas accesibles que pueden contribuir a su salud.

A medida que el mercado amplía sus opciones y la información sobre fotoprotección llega a más consumidores, el reto será convertir el interés inicial en una práctica constante. En ese proceso, el protector solar puede cumplir una función que va mucho más allá de la belleza: ayudar a prevenir daños que se acumulan con el paso del tiempo.

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