México se ubicó en el octavo lugar del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2026, con una calificación de 52 puntos sobre 100. El resultado lo coloca por debajo de países como Chile, Brasil, Uruguay, Colombia, Costa Rica, Argentina y Perú, de acuerdo con el informe elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA).
La clasificación evalúa las capacidades de los países para desarrollar, adoptar e impulsar el uso de inteligencia artificial, considerando aspectos como infraestructura, talento especializado, investigación, innovación y gobernanza. En esta edición, el índice abarca 20 países de la región.
¿Qué países lideran la adopción de inteligencia artificial?
Chile encabeza el índice con 71.4 puntos, seguido de Brasil, con 68.4, y Uruguay, con 67. En los siguientes lugares aparecen Colombia, con 56.8 puntos; Costa Rica, con 56; Argentina, con 55.6, y Perú, con 52.7. México ocupa la octava posición, con 52 puntos.
La clasificación divide a los países en tres grupos según su nivel de madurez en inteligencia artificial: pioneros, adoptantes y exploradores. Chile, Brasil y Uruguay forman parte del primer grupo, mientras que México se encuentra entre los países adoptantes, que cuentan con capacidades relevantes, pero aún enfrentan obstáculos para ampliar el desarrollo y la incorporación de estas tecnologías.
Las principales fortalezas y debilidades de México
El resultado mexicano muestra diferencias importantes entre los ámbitos evaluados. Una de sus principales fortalezas es la sofisticación productiva, dimensión en la que obtuvo 100 puntos. El indicador refleja el peso de las actividades de mayor contenido tecnológico dentro de la economía nacional.
En contraste, México obtuvo 49.6 puntos en factores habilitantes, que incluyen condiciones como infraestructura y talento, y 45.6 puntos en investigación, desarrollo y adopción. En gobernanza alcanzó 65 puntos, una dimensión que contempla estrategias nacionales, instituciones y marcos relacionados con la inteligencia artificial.
Estos resultados muestran que contar con una base industrial amplia no se traduce automáticamente en un desarrollo equilibrado de la inteligencia artificial. El país todavía enfrenta desafíos para fortalecer las condiciones que permiten investigar, desarrollar e incorporar estas herramientas en distintos sectores económicos.
México tiene empresas y talento, pero enfrenta retos para ampliar la IA
Pese a su octavo lugar general, México cuenta con una base empresarial y académica importante en este sector. El ILIA identifica 466 empresas de inteligencia artificial con sede en el país, la segunda cifra más alta de América Latina, solo por detrás de Brasil.
En educación superior, México destaca por contar con 63 programas de maestría especializados en inteligencia artificial, la oferta más amplia entre los países analizados. También registra 21 programas de doctorado, cifra que lo coloca en segundo lugar regional, detrás de Brasil.
Sin embargo, disponer de empresas y profesionales no garantiza que la tecnología se integre de manera amplia en los procesos productivos. El informe estima que la adopción empresarial de IA en México se mantiene en un nivel moderado, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la inversión, las capacidades técnicas y la incorporación de estas herramientas en las actividades económicas.
La brecha entre grandes y pequeñas empresas
Uno de los retos regionales es la diferencia en el acceso a estas tecnologías según el tamaño de las compañías. El ILIA 2026 estima que 27.6% de las grandes empresas de América Latina y el Caribe ha incorporado inteligencia artificial en sus procesos productivos, frente a apenas 6.8% de las pequeñas empresas.
La diferencia refleja que la adopción no depende únicamente de que existan herramientas disponibles. También requiere recursos para adaptar los procesos de trabajo, personal capacitado y capacidad para financiar los cambios organizacionales que implica su implementación.
Para México, ampliar el uso de IA entre empresas de menor tamaño representa una oportunidad para aprovechar mejor su estructura industrial y su oferta de talento especializado. El desafío consiste en pasar de la disponibilidad de aplicaciones y conocimientos a una integración que produzca mejoras sostenidas en la productividad.
¿Qué significa el resultado para México?
La octava posición del país en el ILIA 2026 muestra un panorama desigual: México tiene fortalezas en su estructura productiva y en la formación de especialistas, pero mantiene brechas en infraestructura, investigación, desarrollo y adopción.
El índice no mide exclusivamente cuántas personas utilizan herramientas como los asistentes generativos. Su evaluación busca comparar las condiciones de los países para desarrollar y aprovechar la inteligencia artificial en distintos ámbitos.
Por ello, el resultado ofrece una referencia sobre las capacidades nacionales, no una medición aislada del uso cotidiano de IA. Para avanzar en la clasificación, México necesita consolidar sus fortalezas industriales y educativas, al mismo tiempo que amplía la incorporación de estas tecnologías entre empresas, instituciones y sectores que todavía enfrentan obstáculos para utilizarlas.




