Guillermo del Toro expresó su respaldo a las protestas ciudadanas que exigen agua limpia en Guadalajara, Jalisco, y cuestionó que la población tenga que manifestarse para reclamar el acceso a un servicio básico. El cineasta aprovechó su participación en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) para escuchar las denuncias de estudiantes y defender su derecho a expresarse.
“Estoy con ellos al 100%”, afirmó el director, al referirse a las movilizaciones por la calidad del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara. También calificó como insostenible que una necesidad fundamental tenga que convertirse en motivo de protesta para obtener una respuesta de las autoridades.
Guillermo del Toro escucha las denuncias de estudiantes en el FICM
El pronunciamiento ocurrió el domingo 18 de octubre, durante una clase magistral que el cineasta ofreció en el marco de la edición 24 del Festival Internacional de Cine de Morelia.
Durante el encuentro, estudiantes que acudieron desde Guadalajara tomaron la palabra para denunciar los problemas relacionados con el suministro de agua en sus hogares. Los jóvenes señalaron que la calidad del líquido afecta las actividades cotidianas y reclamaron soluciones a las autoridades.
Del Toro les cedió el micrófono y pidió a los medios de comunicación presentes que escucharan y difundieran sus demandas. La intervención convirtió una actividad dedicada al cine en un espacio para visibilizar una problemática que ha provocado movilizaciones ciudadanas en Jalisco.
El director, originario de Guadalajara, manifestó su solidaridad con quienes exigen agua en condiciones adecuadas y rechazó la idea de que los encuentros culturales no sean espacios apropiados para abordar asuntos sociales.
“Si no es aquí, ¿dónde?”: el cineasta defiende el derecho a protestar
Durante su participación, Del Toro cuestionó que se intente limitar las manifestaciones a determinados lugares o momentos.
“Usualmente la gente dice que estos lugares no son espacios para hacer esto, pero no estoy de acuerdo, porque estos son los mejores lugares en los que se tiene que hacer esto. Si no es aquí, ¿dónde?”, expresó ante los asistentes.
Más tarde, el cineasta reiteró que el acceso al agua es una necesidad básica que debe atenderse y consideró alarmante que la ciudadanía tenga que recurrir a protestas para exigir una solución.
Sus declaraciones se produjeron después de las manifestaciones registradas en Guadalajara, donde ciudadanos denunciaron problemas con la calidad del agua y cuestionaron la respuesta de las autoridades ante sus reclamos.
Las protestas por agua limpia en Guadalajara
La inconformidad ciudadana se relaciona con reportes sobre agua de mala calidad en distintas zonas de la metrópoli. Durante las movilizaciones, habitantes han exigido que las autoridades investiguen el problema, garanticen el acceso a agua potable y ofrezcan respuestas sobre las condiciones del suministro.
La protesta del 11 de octubre también estuvo marcada por denuncias de agresiones y detenciones durante la intervención policial. Estos señalamientos aumentaron la tensión alrededor de las movilizaciones y dieron lugar a nuevas exigencias sobre el respeto al derecho de manifestación.
Las denuncias de los participantes y las declaraciones públicas sobre los hechos deben distinguirse de los resultados de cualquier investigación oficial. No obstante, el episodio se convirtió en parte del contexto al que Del Toro hizo referencia al expresar su apoyo a los jóvenes.
El cine como espacio para hablar de los problemas sociales
La postura del director también coincidió con las actividades conmemorativas por los 20 años de El laberinto del fauno, película que aborda la violencia y el autoritarismo a través de una historia fantástica ambientada en la España de la posguerra.
Durante su visita al festival, Del Toro recibió la Medalla Filmoteca UNAM, un reconocimiento relacionado con su trayectoria y su contribución a la preservación del patrimonio cinematográfico. Sin embargo, su participación también estuvo marcada por sus reflexiones sobre los problemas que enfrentan las nuevas generaciones y la responsabilidad de los espacios culturales.
Con su respaldo a las protestas por agua limpia, el cineasta puso el foco en una exigencia ciudadana concreta: que las autoridades atiendan la calidad del suministro y garanticen que la población pueda reclamar soluciones. Su mensaje defendió la importancia de escuchar a quienes buscan respuestas ante una necesidad esencial.




