
En México, el polvito Tajín es un favorito para sazonar frutas, botanas e incluso bebidas. Sin embargo, un reciente análisis llevado a cabo por la organización civil El Poder del Consumidor advierte sobre dos ingredientes que podrían representar riesgos serios para la salud si se consumen en exceso: sodio y dióxido de silicio.
¿Qué peligros conlleva el exceso de sodio?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una ingesta diaria máxima de 2 000 mg de sodio, equivalentes a unos 5 g de sal. Sin embargo, una sola cucharadita (5 g) de Tajín contiene aproximadamente 968 mg de sodio, casi la mitad del límite diario recomendado.
Consumir esta cantidad junto con otros alimentos salados puede elevar significativamente los niveles de sodio, lo que está vinculado a hipertensión, endurecimiento arterial y mayor presión sobre el corazón, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares. La Sociedad Europea de Cardiología explica que el sodio favorece la retención de líquidos, lo cual eleva la presión arterial y hace que el corazón deba trabajar más intensamente.
Dióxido de silicio: más que un estabilizante
El dióxido de silicio, presente también en Tajín como antiaglutinante, evita que el producto se compacte, pero su consumo frecuente o en altas cantidades podría ser perjudicial.
Aunque se considera seguro en bajas dosis, su acumulación a lo largo del tiempo podría causar toxicidad orgánica. Además, si se inhala, puede generar silicosis, una enfermedad pulmonar crónica que inflama y cicatriza los alvéolos, dificultando la respiración e inclusive puede llegar a ser mortal.
Otros estudios alertan sobre posibles efectos en células pulmonares y cerebrales, incluso en mitocondrias, aunque tales hallazgos aún requieren más investigación.
Recomendaciones para un consumo responsable
Si bien los ingredientes señalados no son exclusivos de la marca Tajín y están presentes en muchos productos procesados, se aconseja moderar su ingesta, controlar las porciones y preferir opciones más naturales cuando sea posible.
Además, aunque existe una versión de Tajín “reducida en sodio” (con tapa azul), ambas contienen el sello de advertencia “Exceso de sodio” en su etiquetado frontal, por lo que deben consumirse con precaución.












