Los dulces típicos en México son parte de nuestra gran tradición culinaria; cada uno es único y particular, con orígenes prehispánicos y españoles que nos han brindado sabores y texturas inigualables.
No importa si prefieres los dulces aciditos, con leche o muy dulces, pues hay para todos los gustos y edades, los dulces mexicanos son famosos por sus ingredientes básicos que se unen para formar genialidades.
¿Cómo surgieron los dulces típicos mexicanos?
La historia de los dulces típicos mexicanos se remonta a la época prehispánica, cuando los nativos consumían alimentos endulzados con miel de abeja, aguamiel, cañas de maíz, hormigas necuazcatl y tunas.
No obstante, el surgimiento específico de los dulces típicos surge de la fusión o sincretismo que se dio durante la época colonial entre la cultura gastronómica de España y la de Mesoamérica; de acuerdo con la gastronomía mexicana, los dulces típicos mexicanos nacen de la unión de los ingredientes frutales de la época colonial y de la elaboración prehispánica.
La elaboración y el surgimiento de cada tipo de dulces mexicanos tiene su origen en las cocinas de la clase alta novohispana, debido a que tenían acceso a diversos ingredientes de nuestro territorio, como mangos, fresas, cocos, tamarindos, plátanos, uvas, granadas, ciruelas, melones, almendras y nueces, así como al azúcar y al piloncillo, que son la base de la elaboración de los dulces típicos mexicanos.






