
Las citas rápidas vuelven a ganar presencia como una alternativa para personas que buscan conocer posibles parejas fuera de plataformas digitales como Tinder, Bumble, Hinge y otras aplicaciones.
El formato permite mantener conversaciones breves cara a cara y decidir posteriormente si existe interés mutuo para continuar el contacto.
Cinco minutos para generar una primera impresión
En un encuentro organizado en Montevideo participaron 11 mujeres y 11 hombres de entre 30 y 40 años.
Cada participante fue asignado inicialmente a una mesa y tuvo cinco minutos para conversar con otra persona.
Después de cada encuentro se realizó una rotación hasta completar las diferentes combinaciones previstas por los organizadores.
Los asistentes registraron de manera privada si querían volver a contactar con cada persona.
En caso de existir interés mutuo, los organizadores pueden facilitar posteriormente el contacto entre ambos participantes.
El encuentro presencial compite con las plataformas digitales
La búsqueda de alternativas ocurre en un contexto en el que usuarios de diferentes edades expresan cansancio o frustración por el funcionamiento de algunas aplicaciones de citas.
El formato presencial elimina elementos como perfiles, fotografías seleccionadas previamente o algoritmos de recomendación y concentra la interacción en una conversación directa.
Los participantes disponen de pocos minutos para evaluar factores como conversación, sentido del humor, química y comodidad.
El crecimiento de estas actividades coincide también con una discusión internacional sobre soledad y aislamiento social.
La Organización de las Naciones Unidas ha relacionado la soledad con más de 870 mil muertes anuales a nivel mundial, colocando la conexión social como un asunto relevante para la salud pública.












