
El trabajo híbrido gana preferencia entre los profesionales mexicanos, impulsado en gran medida por la necesidad de reducir el tiempo destinado a los traslados diarios. De acuerdo con el estudio La experiencia laboral 2026 en México, elaborado por WeWork y Michael Page, 56.93% de los profesionales prefiere trabajar bajo un esquema híbrido, aunque actualmente sólo 33% opera bajo esta modalidad.
Entre quienes prefieren combinar trabajo remoto y presencial, 67.7% señala que reducir los tiempos de traslado es su principal motivación, lo que refleja el impacto que la movilidad cotidiana tiene sobre las decisiones laborales.
Tráfico en CDMX representa 184 horas perdidas al año
El problema adquiere especial relevancia en la Ciudad de México. Durante 2025, los habitantes de la capital perdieron alrededor de 184 horas al año en el tráfico durante las horas pico, equivalentes a más de siete días y medio, según datos del TomTom Traffic Index citados en el reporte.
Además, 22% de los viajes diarios en la capital involucra el uso de un automóvil particular, situación que incrementa la presión sobre la movilidad urbana y el tiempo invertido en desplazamientos entre el hogar y los centros de trabajo.
Flexibilidad laboral modifica el papel de las oficinas
Para los trabajadores, laborar algunos días fuera de la oficina permite recuperar horas que normalmente se destinan a los recorridos diarios. Los modelos híbridos también abren la posibilidad de utilizar espacios laborales más cercanos al domicilio y acudir presencialmente sólo cuando las actividades requieren colaboración directa.
Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica, señaló que la flexibilidad laboral implica reconocer el valor del tiempo de las personas y encontrar un equilibrio entre el trabajo remoto y las ventajas de la convivencia presencial.
La oficina evoluciona hacia espacios de colaboración
Desde esta perspectiva, las oficinas no necesariamente pierden relevancia, sino que modifican su función. En lugar de ser un destino obligatorio todos los días, pueden convertirse en espacios destinados a reuniones, colaboración, creación de comunidad y actividades que requieren presencialidad.
La preferencia por modelos híbridos muestra así una relación cada vez más estrecha entre movilidad, calidad de vida y condiciones laborales, especialmente en grandes ciudades donde los traslados representan una parte importante de la jornada cotidiana.












