
Los baños de hielo han pasado de ser una práctica exclusiva de atletas a convertirse en un fenómeno de bienestar popularizado por celebridades e influencers. El mercado global alcanzó los 338 millones de dólares en 2024 y se proyecta que supere los 483 millones en 2033.
Beneficios cuestionados
Aunque se promocionan como una terapia milagrosa para la mente y el cuerpo, los estudios señalan que los beneficios son modestos y de corta duración. La inmersión en agua fría puede aliviar ligeramente el dolor muscular postejercicio y mejorar transitoriamente el estado de ánimo, pero la evidencia sobre testosterona, metabolismo o salud mental es insuficiente.
El shock del agua helada
Sumergirse en agua por debajo de los 15 °C desencadena el llamado shock frío: jadeo, hiperventilación, aumento brusco de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial. Prolongar la exposición eleva el riesgo de hipotermia, cuyos síntomas incluyen escalofríos, confusión y pérdida de conciencia.
Riesgo invisible: lesiones por frío no congelante
Más allá del shock inicial, existe un peligro poco conocido: la lesión por frío no congelante, que daña nervios y vasos sanguíneos en manos y pies. Se manifiesta con dolor crónico, entumecimiento y sensibilidad persistente al frío, efectos que pueden durar meses o años.
Casos alarmantes
En Sídney, un joven colapsó tras permanecer diez minutos en un baño de hielo. Presentó temblores incontrolables y desorientación, síntomas claros de shock frío. Incluso deportistas experimentados han tenido que abandonar inmersiones de apenas 90 segundos a temperaturas cercanas a los 4 °C.
Pautas para un uso más seguro
Expertos recomiendan medidas estrictas:
1. No exceder 5 minutos de inmersión en agua helada.
2. Supervisión médica para personas con problemas cardíacos o hipertensión.
3. Evitar el consumo de alcohol antes de la práctica.
4. Calentarse progresivamente después del baño.
5. Proteger manos y pies con guantes o calcetines de neopreno.
6. Escuchar al cuerpo y suspender de inmediato si aparecen síntomas de mareo o confusión.
Entre disciplina y riesgo
Los baños de hielo pueden ofrecer una sensación de revitalización, pero no son una solución mágica. La ciencia advierte que sus beneficios son limitados frente a los riesgos, que incluyen desde hipotermia hasta daño nervioso permanente. Más que seguir modas, es crucial priorizar la seguridad y considerar esta práctica solo bajo condiciones controladas.












