
La historia detrás del nacimiento de OpenAI y el ascenso de Sam Altman llega al cine con Artificial, una nueva película dirigida por Luca Guadagnino que convierte uno de los episodios más controvertidos de la industria tecnológica en una mezcla de drama, sátira y comedia negra.
La cinta, protagonizada por Andrew Garfield como Altman y Yura Borisov como Ilya Sutskever, acaba de presentarse ante la crítica y las primeras reacciones destacan especialmente las actuaciones, el tono irreverente y la manera en que la película aborda la carrera por desarrollar inteligencia artificial.
Sin embargo, las opiniones no son unánimes. Mientras algunos críticos consideran que Artificial es una propuesta divertida, inquietante y especialmente oportuna, otros creen que su análisis sobre los protagonistas y el conflicto dentro de OpenAI se queda corto.
¿De qué trata Artificial?
La película reconstruye varios momentos de la historia de OpenAI, desde sus primeros años hasta la crisis que terminó con el despido temporal de Sam Altman en noviembre de 2023.
El conflicto comenzó cuando la junta directiva de OpenAI anunció la salida de Altman como director ejecutivo. Días después, tras una enorme presión interna y externa, el ejecutivo regresó a la compañía.
Artificial utiliza ese episodio como uno de los principales puntos dramáticos de una historia mucho más amplia sobre la creación de inteligencia artificial, la ambición tecnológica y el enfrentamiento entre quienes buscan acelerar su desarrollo y quienes consideran necesario establecer límites.
La película también incorpora a figuras como Elon Musk, Geoffrey Hinton y Mira Murati dentro de su recreación de la evolución de la compañía y de la carrera tecnológica que rodea a la inteligencia artificial.
Andrew Garfield es uno de los grandes atractivos
La interpretación de Andrew Garfield como Sam Altman es uno de los aspectos que más atención ha recibido.
El actor no intenta realizar una transformación física extrema. En cambio, trabaja principalmente con los gestos, la manera de caminar, la voz y los movimientos característicos del ejecutivo.
El propio Altman reconoció recientemente que Garfield consiguió reproducir especialmente bien su forma de caminar. Incluso relató que llegó a encontrarse con el actor durante el rodaje, cuando el equipo filmaba cerca de su casa en San Francisco.
Las críticas han destacado además la capacidad de Garfield para construir una versión de Altman simultáneamente carismática, extraña y difícil de descifrar.
The Playlist describe su interpretación como uno de los elementos que mantienen a la película en movimiento, mientras que TheWrap considera que Garfield consigue transmitir la capacidad de seducción y liderazgo que la película atribuye al empresario.
Yura Borisov también destaca como Ilya Sutskever
Aunque Garfield interpreta al personaje más conocido para el público, varias críticas han señalado que Yura Borisov consigue una de las actuaciones más importantes de la película.
Su personaje, Ilya Sutskever, aparece como una figura fundamental en la evolución de OpenAI y como una especie de conciencia moral frente a la creciente obsesión por desarrollar inteligencia artificial cada vez más poderosa.
The Playlist incluso considera que Borisov es la verdadera estrella de la película, al destacar cómo representa la transformación de Sutskever desde un investigador convencido del potencial de la tecnología hasta alguien cada vez más preocupado por sus consecuencias.
Ese contraste entre Sutskever y Altman se convierte en uno de los principales motores narrativos de Artificial.
Una comedia negra sobre una tecnología que inquieta
El tono de la película es uno de sus elementos más particulares.
Artificial no intenta presentar el nacimiento de OpenAI como un drama corporativo tradicional. Guadagnino y el guionista Simon Rich combinan humor absurdo, sátira, tensión tecnológica y momentos más oscuros.
Wired describe la cinta como una comedia negra que incluso se acerca a lo surrealista, mientras que The Playlist destaca que la película cambia constantemente entre comedia corporativa, thriller tecnológico, sátira y drama.
Esa mezcla es precisamente uno de los elementos que ha dividido a la crítica.
Para algunos especialistas, el tono permite abordar un tema extremadamente complejo sin convertirlo en una exposición tecnológica. Para otros, los cambios constantes de registro terminan haciendo que la película pierda cohesión.
La crítica está dividida sobre su profundidad
Las primeras reseñas coinciden en que Artificial tiene ideas ambiciosas, pero no todas consideran que consiga desarrollarlas completamente.
TheWrap la considera una película con un mensaje humanista contundente y destaca su capacidad para plantear preguntas sobre progreso, responsabilidad y poder.
The Playlist, en cambio, considera que la película es fascinante y divertida, pero también irregular y difícil de clasificar, especialmente conforme avanza la historia.
Screen Daily adopta una postura más crítica. Aunque reconoce que Garfield ofrece una actuación destacada, considera que el guion no profundiza suficientemente en las personas que construyeron y controlan esta tecnología.
The Guardian también encontró problemas en la propuesta y señaló que la película utiliza metáforas demasiado directas y una caracterización poco matizada de sus protagonistas.
¿Es una nueva The Social Network?
La comparación resulta prácticamente inevitable.
Andrew Garfield ya formó parte de The Social Network, donde interpretó a Eduardo Saverin, y Artificial vuelve a colocar al actor dentro de una historia sobre tecnología, poder, dinero y personajes que terminan transformando la manera en que millones de personas utilizan internet.
Wired también señala el paralelismo, aunque subraya una diferencia importante: mientras The Social Network apostaba por un drama corporativo mucho más pulido y contenido, Artificial utiliza una estética y un tono mucho más cercanos a la sátira y la comedia negra.
La comparación, por tanto, funciona más como referencia temática que como una repetición de aquella película.
Amazon se apartó del proyecto antes de su estreno
Artificial también tiene una historia peculiar detrás de cámaras.
La película fue originalmente respaldada por Amazon MGM, pero el estudio decidió apartarse del proyecto después de anunciar una importante alianza con OpenAI.
Posteriormente, Neon adquirió la película para distribuirla en cines. El cambio de estudio añadió una capa inesperada a una producción que precisamente habla de las relaciones entre tecnología, poder y grandes corporaciones.
La película tiene previsto llegar a los cines de Estados Unidos el 25 de diciembre de 2026.
Sam Altman ya reaccionó a la película
Aunque Artificial es una dramatización y no pretende reproducir literalmente todos los acontecimientos, Sam Altman ya ha hablado públicamente sobre el proyecto.
El ejecutivo aseguró que no participó en la decisión de Amazon MGM de abandonar la película y afirmó que nunca habló con Jeff Bezos sobre ese asunto.
También ha señalado que no espera que la cinta sea completamente fiel a la realidad y parece asumir que Guadagnino y su equipo tomaron libertades creativas para construir la historia.
Incluso después de ver el avance, Altman dijo que no estaba especialmente preocupado por la manera en que la película lo representa.
Una película que llega en el momento más adecuado
Quizá el aspecto más interesante de Artificial es el momento en que llega a los cines.
La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología exclusiva de laboratorios y empresas especializadas. Actualmente forma parte de las conversaciones sobre empleo, educación, creatividad, privacidad, seguridad y poder económico.
La película aprovecha precisamente esa incertidumbre para contar la historia de un grupo de personas que ayudó a convertir la inteligencia artificial en una de las tecnologías más influyentes del mundo.
Las primeras críticas no coinciden completamente sobre la calidad de la cinta, pero sí existe un punto común: Artificial resulta difícil de ignorar por el tema que aborda y por la interpretación de Andrew Garfield.
Más que ofrecer una biografía convencional de Sam Altman, Guadagnino parece haber construido una sátira sobre las personas que están intentando decidir cómo será el futuro de la inteligencia artificial.
Y, según las primeras reacciones, ese futuro cinematográfico es bastante más extraño de lo que podría esperarse.












