
Los adolescentes que utilizan ChatGPT pasan, en promedio, menos de 15 minutos al día en la plataforma, de acuerdo con los primeros datos de uso publicados por OpenAI sobre su experiencia específica para menores de 18 años.
La compañía asegura que el uso adolescente está concentrado principalmente en aprendizaje, desarrollo de ideas y resolución de problemas, y que menos del 2% de los usuarios pasa más de tres horas consecutivas utilizando el chatbot.
Las cifras llegan en un momento en que el uso de inteligencia artificial entre menores genera un debate creciente sobre sus beneficios, riesgos y mecanismos de seguridad.
¿Para qué utilizan ChatGPT los adolescentes?
OpenAI señala que una parte importante del uso está relacionada con actividades educativas.
Entre los prompts que los adolescentes utilizan con mayor frecuencia aparecen solicitudes para desarrollar ideas, recibir comentarios sobre un borrador y comprobar evidencias.
La empresa también informó que, durante una semana, casi 1.2 millones de adolescentes utilizaron las Visualizaciones de aprendizaje para comprender conceptos de matemáticas y ciencias, mientras que más de 180 mil utilizaron el Modo de estudio para recibir apoyo paso a paso.
Además, los adolescentes que ya tenían acceso a la experiencia específica para menores enviaron, en promedio, alrededor de 2.7 millones más de mensajes relacionados con aprendizaje que quienes todavía no contaban con ese acceso.
Menos de 15 minutos al día en promedio
Uno de los datos que más llama la atención del informe es el tiempo de uso.
OpenAI afirma que los adolescentes pasan menos de 15 minutos diarios en ChatGPT en promedio.
Además, menos del 2% permanece más de tres horas consecutivas utilizando la plataforma.
La compañía también incorporó recordatorios para que los usuarios hagan pausas. Según sus datos, en casi la mitad de las conversaciones en las que apareció uno de estos avisos, el adolescente tomó un descanso o terminó la conversación durante los cinco minutos siguientes.
OpenAI compara estas cifras con el tiempo que los adolescentes pasan en redes sociales y señala que el uso de ChatGPT tiene una dinámica diferente, ya que está orientado a actividades como aprender, crear y desarrollar proyectos en lugar de desplazarse pasivamente por contenido.
¿Qué ocurre con quienes pasan horas utilizando la IA?
Aunque son una minoría, existe un grupo de adolescentes que permanece durante periodos considerablemente más largos.
OpenAI señala que, entre los adolescentes que tuvieron sesiones superiores a tres horas consecutivas, más del 80% realizó al menos una consulta relacionada con aprendizaje.
El dato no demuestra por sí mismo que las sesiones prolongadas sean beneficiosas, pero sí muestra que el tiempo de uso no necesariamente corresponde exclusivamente a entretenimiento o conversaciones casuales.
OpenAI también prepara nuevas herramientas para estudiantes
Los datos fueron publicados junto con nuevos productos dirigidos a adolescentes.
Entre ellos está College Planner, una herramienta que llegará próximamente a ChatGPT para ayudar a estudiantes a organizar solicitudes universitarias, requisitos, fechas límite y trámites relacionados con ayuda financiera.
OpenAI también anunció nuevas herramientas para convertir apuntes en tarjetas de estudio y cuestionarios interactivos.
La intención declarada es utilizar la IA como apoyo para que los estudiantes comprendan los contenidos y organicen su trabajo, en lugar de limitarse a entregarles respuestas terminadas.
ChatGPT para adolescentes tiene protecciones específicas
OpenAI comenzó a implementar ChatGPT para adolescentes en agosto de 2026.
Cuando el sistema identifica que una cuenta pertenece a una persona menor de 18 años, se aplica una experiencia diseñada específicamente para ese grupo, con mayores restricciones en áreas consideradas de mayor riesgo.
Entre las medidas anunciadas están protecciones adicionales frente a contenido relacionado con autolesiones, violencia, trastornos alimentarios, actividades peligrosas y contenido sexual explícito.
También existen controles parentales y determinadas notificaciones de seguridad para situaciones de alto riesgo.
El uso breve no significa que el debate esté resuelto
El dato de los 15 minutos debe interpretarse con cautela.
Se trata de cifras proporcionadas por OpenAI sobre el uso de su propia plataforma y no constituyen, por sí mismas, una evaluación independiente de los efectos que ChatGPT tiene sobre los adolescentes.
De hecho, el mismo día en que OpenAI presentó sus cifras, Common Sense Media publicó una evaluación crítica de ChatGPT para adolescentes.
La organización afirmó que algunas de las protecciones anunciadas no funcionaban de manera suficientemente fiable durante sus pruebas y cuestionó, entre otros aspectos, las respuestas relacionadas con autolesiones, suicidio y trastornos alimentarios.
OpenAI respondió que esas pruebas no reflejan con precisión el funcionamiento de sus protecciones en condiciones normales y explicó que algunas medidas, como la vinculación entre cuentas de adolescentes y padres, pueden tardar en activarse.
La discusión ya no gira solamente alrededor del tiempo de pantalla
El dato de que un adolescente pase menos de 15 minutos diarios en ChatGPT puede parecer tranquilizador, pero el tiempo de uso es solo una parte del problema.
También importa qué hace durante esos minutos, qué tipo de respuestas recibe, cuánto confía en ellas y si la herramienta complementa o sustituye otras formas de aprendizaje y apoyo.
OpenAI sostiene que casi nueve de cada diez adolescentes que utilizan ChatGPT lo hacen semanalmente para actividades relacionadas con aprendizaje, información, desarrollo de habilidades o productividad.
Al mismo tiempo, las evaluaciones externas muestran que todavía existen preguntas sobre la eficacia de las medidas de seguridad destinadas a menores.
Una tecnología que todavía está aprendiendo a convivir con los adolescentes
Los primeros datos de OpenAI muestran un panorama diferente al de las plataformas diseñadas principalmente para mantener a los usuarios consumiendo contenido durante largos periodos.
La mayoría de los adolescentes utiliza ChatGPT durante relativamente poco tiempo y una parte importante de sus consultas está relacionada con tareas educativas.
Pero eso no elimina la necesidad de evaluar qué sucede dentro de esas conversaciones.
A medida que la inteligencia artificial se convierte en una herramienta cotidiana para estudiantes, el reto no será únicamente conseguir que los adolescentes pasen menos tiempo frente a ella. También será determinar si ese tiempo realmente les ayuda a aprender, pensar y desarrollar habilidades sin reemplazar la interacción con profesores, familias, compañeros y otras fuentes de conocimiento.
Por ahora, los datos publicados por OpenAI ofrecen una primera fotografía del comportamiento adolescente frente a ChatGPT. La discusión sobre qué tan segura y útil resulta esa experiencia apenas comienza.












