La tecnología para el cuidado de la salud podría incorporar una nueva herramienta: FlexiSense, un sistema de sensores inteligentes que se integra en la ropa de cama y permite identificar movimientos asociados con posibles riesgos de caídas en adultos mayores, sin necesidad de utilizar cámaras o dispositivos portátiles.
El desarrollo, impulsado por la empresa australiana Sleeptite y científicos de la Universidad RMIT, recibió una patente en Estados Unidos durante octubre de 2026, lo que representa un avance hacia su posible producción comercial.
¿Cómo funciona FlexiSense, la tecnología para camas inteligentes?
FlexiSense utiliza sensores electrónicos flexibles incorporados en protectores de colchón para detectar cambios de presión y posición mientras una persona permanece en la cama.
Los sensores se fabrican mediante la impresión de tintas de plata y carbono sobre láminas de poliuretano flexible.
Esta estructura permite registrar cómo se distribuye el peso del cuerpo y detectar movimientos o cambios de postura.
La información puede transmitirse mediante un módulo inalámbrico y almacenarse en la nube para su consulta por personal de cuidado.
Buscan anticipar situaciones de riesgo en adultos mayores
El sistema forma parte de REMi, una plataforma de monitoreo desarrollada por Sleeptite para centros de atención y residencias de adultos mayores.
Su objetivo es proporcionar información que ayude a los cuidadores a identificar situaciones de posible riesgo antes de que ocurra una caída.
A diferencia de los relojes inteligentes, FlexiSense no necesita que la persona recuerde colocarse o cargar un dispositivo.
Tampoco requiere instalar cámaras para observar sus movimientos nocturnos, una característica relevante para la privacidad de los residentes.
Sin embargo, la tecnología todavía no ha demostrado que pueda prevenir todas las caídas.
Investigadores realizaron pruebas durante más de 250 noches
El proyecto fue desarrollado por investigadores de RMIT, encabezados por la profesora Madhu Bhaskaran, en colaboración con Sleeptite y el fabricante Sleepeezee Bedding Australia.
En una prueba de campo anterior, el sistema monitoreó a seis residentes de centros de atención durante más de 250 noches.
Los investigadores recopilaron más de 6,100 horas de información sobre la actividad en cama, con el objetivo de estudiar el funcionamiento de la tecnología en condiciones reales.
Los sensores también han mostrado resultados favorables en pruebas de sensibilidad, durabilidad y consumo energético.
Patente estadounidense acerca su fabricación comercial
La patente otorgada en octubre protege el diseño de los sensores FlexiSense y su método de fabricación.
Según sus desarrolladores, este procedimiento permitiría producirlos a mayor escala sin comprometer su funcionamiento.
Sleeptite contempla establecer una primera línea de fabricación en Melbourne, Australia, con la posibilidad de ampliar posteriormente la producción hacia mercados internacionales.
El sistema fue presentado recientemente durante The MedTech Conference, celebrada en Boston.
También investigan su uso para prevenir lesiones por presión
Además de detectar movimientos asociados con posibles caídas, los investigadores trabajan en aplicaciones relacionadas con el riesgo de lesiones por presión, también conocidas como úlceras por presión.
Estas complicaciones pueden aparecer cuando una persona permanece durante periodos prolongados en una misma posición.
Aunque FlexiSense representa una alternativa para complementar la vigilancia nocturna, todavía se necesita comprobar su eficacia en poblaciones más amplias y diferentes entornos de atención.
Por ahora, no se han anunciado una fecha de lanzamiento comercial ni un precio oficial.





