
Los robots ya no solo aparecen en laboratorios o demostraciones tecnológicas. En la Ciudad de México, unos perros robóticos forman parte de una experiencia artística que combina inteligencia artificial, creatividad y tecnología. Se trata de ROBOTa, una obra de la artista Agnieszka Pilat que se presenta en el Museo Franz Mayer como parte de la exposición IA: Más que humano.
La instalación muestra cómo estos robots pueden participar en un proceso creativo y realizar pinturas bajo la guía de una artista. Sus movimientos, limitaciones y errores forman parte de la obra, que invita a cuestionar qué significa crear y cuál es el papel de las personas cuando las máquinas intervienen en actividades tradicionalmente asociadas con la creatividad humana.
La exposición abrió sus puertas el 9 de octubre de 2026 y reúne 185 piezas que conectan arte, ciencia, arquitectura, diseño y tecnología. Procedente del Barbican Centre de Londres, la muestra llega por primera vez a México para explorar la historia de la inteligencia artificial y plantear preguntas sobre su impacto en la sociedad.
ROBOTa: los perros robots que también pueden crear arte
Uno de los principales atractivos de IA: Más que humano es ROBOTa, una instalación de Agnieszka Pilat que explora la relación entre los seres humanos y las máquinas a través de la práctica artística.
Pilat tiene formación en pintura clásica, pero ha incorporado robots a su trabajo como colaboradores. En esta propuesta, los dispositivos robóticos participan en la creación de pinturas bajo la orientación de la artista.
El resultado surge de la interacción entre las instrucciones humanas y las capacidades de las máquinas. Los movimientos de los robots, sus limitaciones técnicas y los resultados inesperados forman parte del proceso, en lugar de considerarse simples fallos que deban eliminarse.
La obra propone mirar a los robots desde una perspectiva distinta a la de las herramientas industriales. En este contexto, se convierten en participantes de una experiencia artística que permite explorar hasta qué punto una máquina puede intervenir en la creación de una pieza.
Sin embargo, su participación no significa que los robots tengan creatividad o intención artística en el mismo sentido que una persona. La instalación pone sobre la mesa precisamente esa pregunta: cómo cambia nuestra percepción del arte cuando intervienen sistemas tecnológicos capaces de ejecutar acciones bajo determinadas instrucciones.
¿Qué encontrarás en IA: Más que humano?
Además de ROBOTa, la exposición reúne 185 piezas entre obras artísticas, proyectos de arquitectura y diseño, investigaciones científicas, proyecciones e instalaciones interactivas.
La muestra fue desarrollada originalmente por el Barbican Centre de Londres y propone un recorrido por la historia de la inteligencia artificial, desde las antiguas aspiraciones humanas de crear seres artificiales hasta las tecnologías que hoy intervienen en la vida cotidiana.
Entre los proyectos y participantes vinculados con la exposición figuran la artista Es Devlin, el grupo Massive Attack y la diseñadora Neri Oxman. También se presentan investigaciones relacionadas con instituciones como MIT CSAIL, DeepMind, IBM, Sony Computer Science Laboratories, Google Arts & Culture, Harvard y el Wyss Institute.
La variedad de propuestas permite acercarse a la inteligencia artificial desde diferentes perspectivas. En lugar de limitarse a explicar cómo funcionan los sistemas informáticos, el recorrido aborda también sus implicaciones culturales, científicas y sociales.
Así, los visitantes pueden conocer ejemplos de cómo la tecnología se relaciona con la creatividad, el diseño y las formas en que las personas comprenden el mundo.
Cuatro núcleos para explorar la historia de la inteligencia artificial
La exposición está organizada en cuatro núcleos temáticos que permiten recorrer distintas etapas de la relación entre las personas y las máquinas.
El sueño de la IA
Este apartado explora el deseo humano de crear otras formas de inteligencia. La idea de construir seres artificiales es mucho más antigua que las computadoras y aparece en distintas tradiciones culturales, relatos y representaciones históricas.
Máquinas mentales
Este núcleo aborda el desarrollo de máquinas diseñadas para reproducir algunas capacidades de la inteligencia humana. El recorrido permite observar cómo las ideas sobre el pensamiento y el aprendizaje se han trasladado a diferentes tecnologías.
Mundos de datos
La inteligencia artificial está presente en numerosas actividades cotidianas, incluso cuando no resulta evidente. Este apartado explora cómo los datos y los sistemas automatizados intervienen en el entorno contemporáneo.
Evolución infinita
El último núcleo plantea posibles futuros a partir de la relación entre inteligencia artificial, biología e investigación sobre vida artificial. También abre preguntas sobre los límites de la tecnología y las formas en que podría transformar la sociedad.
En conjunto, estos cuatro apartados buscan que el público no solo conozca distintas aplicaciones de la inteligencia artificial, sino que también reflexione sobre las decisiones humanas que orientan su desarrollo.
Creatividad, autoría y el papel de las personas
La presencia de perros robóticos capaces de realizar pinturas forma parte de una conversación más amplia sobre el lugar de la inteligencia artificial en el arte.
Cuando una máquina participa en la elaboración de una obra, surgen preguntas sobre quién toma las decisiones creativas, qué parte del resultado depende de las instrucciones humanas y cómo debe entenderse la intervención tecnológica.
En ROBOTa, la participación de los robots ocurre bajo la guía de Pilat. Sus movimientos y características técnicas influyen en el resultado, pero la propuesta se desarrolla dentro de un marco artístico establecido por la creadora.
La instalación permite observar cómo las herramientas tecnológicas pueden ampliar las posibilidades de experimentación y, al mismo tiempo, invita a discutir los límites de esa colaboración.
Estas preguntas también se extienden a otros campos, desde el diseño y la arquitectura hasta la producción musical y audiovisual. La inteligencia artificial abre nuevas posibilidades de creación, pero también plantea debates sobre la originalidad, la autoría y el control humano sobre los sistemas automatizados.
¿Hasta cuándo estará IA: Más que humano en el Museo Franz Mayer?
La exposición abrió el 9 de octubre de 2026 y permanecerá en el Museo Franz Mayer hasta el 4 de abril de 2027. Si quieres visitarla, estos son los datos principales:
- Lugar: Museo Franz Mayer.
- Dirección: avenida Hidalgo 45, Centro Histórico de la Ciudad de México.
- Fechas: del 9 de octubre de 2026 al 4 de abril de 2027.
- Horario: martes a domingo, de 10:00 a 17:00 horas.
- Entrada general: 180 pesos.
- Entrada reducida: 100 pesos para estudiantes, docentes y adultos mayores con credencial vigente.
- Boletos: disponibles en el sitio oficial del museo y en su plataforma de venta.
La exposición también se acompaña de la experiencia Hey, Franz!, desarrollada por Meta y CENTRO con apoyo de Ojos que sienten. Esta propuesta permite explorar el museo y sus colecciones mediante lentes Ray-Ban Meta, con una experiencia ampliada cuya disponibilidad debe consultarse con el recinto.
Con IA: Más que humano, el Museo Franz Mayer propone una aproximación a la inteligencia artificial que va más allá de las pantallas y los asistentes digitales. A través de robots que pintan, instalaciones interactivas y proyectos científicos, la muestra invita a explorar cómo se relacionan las personas con las máquinas y qué preguntas surgen cuando la tecnología comienza a participar en actividades creativas.












