
Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, rechazó que el Partido del Trabajo tenga fuerza suficiente para provocar la pérdida de hasta 12 gubernaturas en 2027. El 24 de septiembre respondió al coordinador petista Reginaldo Sandoval, en medio de diferencias por las coordinaciones estatales.
El desacuerdo por las encuestas
La dirigencia del PT, encabezada por Alberto Anaya, acusó a Morena de incumplir acuerdos sobre los procesos internos rumbo a las elecciones. Solicitó una segunda encuesta que incluya sus propuestas y mediciones espejo para contrastar los resultados. Morena sostiene que los perfiles de sus aliados ya fueron considerados.
El conflicto se concentra en la metodología y la participación de los partidos en la definición de las coordinaciones. Para los petistas, el procedimiento dejó fuera compromisos previos; la posición de Morena es que su proceso sí tomó en cuenta las alternativas presentadas por las fuerzas que integran la alianza.
Monreal calificó las palabras de Sandoval como una expresión política respetable, aunque discrepó de su cálculo electoral. El legislador dijo confiar en que Morena resuelva las diferencias y conserve la unidad durante la selección de perfiles.
Competir por separado sigue como advertencia
Sandoval planteó que una participación del PT fuera de la coalición podría afectar entre siete y 12 gobiernos estatales. Su argumento no fue que el partido ganaría por sí solo esas gubernaturas, sino que sus votos podrían modificar los márgenes de victoria del bloque frente a la oposición.
El coordinador petista también dejó abierta la posibilidad de recibir a aspirantes inconformes con las decisiones de Morena. Señaló que su partido estudia competir separado en algunos estados, en las 17 gubernaturas en disputa o incluso en todas las elecciones de 2027, dependiendo de las negociaciones.
Esos escenarios constituyen posiciones de negociación, no una ruptura consumada. Las declaraciones conocidas hasta ahora describen diferencias sobre cómo distribuir espacios y validar procesos internos, mientras los interlocutores partidistas mantienen hoy abierta la discusión.
La alianza también tiene peso legislativo
La controversia ocurre dentro de un bloque que reúne a Morena, PT y Partido Verde. Además de su participación conjunta en las urnas, las tres fuerzas sostienen acuerdos parlamentarios, por lo que el desacuerdo electoral tiene una dimensión que alcanza las negociaciones en el Congreso.
Raúl Bolaños-Cacho Cué, presidente de la Cámara de Diputados e integrante del Verde, defendió la fortaleza de la coalición cuando sus partidos actúan juntos. Su postura contrasta con las advertencias petistas y coincide con el llamado de Monreal a resolver el desencuentro.
La continuidad electoral de la coalición dependerá de decisiones posteriores; las estimaciones sobre gubernaturas siguen siendo afirmaciones de sus dirigentes.












