
Una década después del lanzamiento de la primera película, “Zootopia 2” finalmente llegó a los cines, retomando la historia justo donde quedó y reuniendo nuevamente a Judy Hopps y Nick Wilde. La secuela no solo recuperó el espíritu del filme original, sino que además se convirtió en un fenómeno mundial.
Dirigida por Jared Bush y Byron Howard, escrita por Bush y producida por Yvett Merino, la cinta vuelve a contar con las voces de Ginnifer Goodwin, Jason Bateman, Shakira, Idris Elba, Alan Tudyk, Nate Torrence, Don Lake, Bonnie Hunt y Jenny Slate, quienes regresan a interpretar a sus personajes. Al reparto se suman nuevas figuras como Ke Huy Quan, Fortune Feimster, Andy Samberg, David Strathairn, Patrick Warburton, Quinta Brunson y Danny Trejo, ampliando el universo de la franquicia con nuevos animales y más humor.
Durante el fin de semana de Acción de Gracias, la película generó 96 millones de dólares en taquilla dentro de Estados Unidos y acumuló 156 millones en sus primeros cinco días. Sin embargo, su desempeño internacional fue aún más impactante: alcanzó 556 millones de dólares a nivel global, marcando el mayor estreno internacional para una película animada en la historia y situándose como el cuarto debut global más grande para cualquier tipo de producción.
El impacto tomó por sorpresa incluso a su equipo creativo. En entrevista con EL UNIVERSAL, el director Byron Howard explicó por qué la historia volvió a conectar con el público diez años después.
“Lo fascinante del mundo de Zootopia es que, al estudiar a los animales, terminamos reflexionando sobre los seres humanos. Somos complejos y vivimos en sociedades complejas. En esta secuela quisimos hablar de las diferencias y de cómo pueden unirnos en lugar de dividirnos”, señaló.
Para Disney Animation, que ha enfrentado proyectos con menor demanda reciente, el preestreno representó un impulso significativo. Solo en preventa, la cinta recaudó 10.2 millones de dólares, el segundo mejor registro en la historia del estudio, solo detrás de Moana 2.
Jared Bush, codirector y guionista, destacó que el éxito también se debe a que la franquicia mantiene un espejo emocional vigente:
“El mundo de Zootopia siempre refleja la naturaleza humana. Este momento no es diferente. Nos obliga a preguntarnos cómo nos relacionamos y cómo mostrarlo en nuestras historias”.
La nueva misión de Judy y Nick en Zootopia 2
En esta segunda entrega, Judy Hopps y Nick Wilde enfrentan su primera misión formal como policías. Lo que parecía un caso rutinario los lleva a descubrir una conspiración ligada a los orígenes de la ciudad. Además de resolver el misterio, deberán limpiar su reputación mientras persiguen a Gary De’Snake, un nuevo y enigmático personaje reptiliano.
La película amplía significativamente el mapa de Animal City con barrios periféricos, ecosistemas marginados y comunidades aisladas, revelando una ciudad más grande, diversa y fragmentada de lo que se había mostrado antes.
Sobre esta línea temática, Bush añadió:
“Con frecuencia creamos ideas equivocadas sobre quienes son diferentes a nosotros. Queríamos cuestionar esas suposiciones y mostrar que, en realidad, esas diferencias pueden fortalecernos”.
La productora Yvett Merino subrayó que, pese al humor, la acción y la vitalidad visual, la película mantiene un mensaje profundamente humano:
“El cine te invita a pensar y a sentir. Aunque la historia es esperanzadora, mostramos la dificultad real de estos procesos. Eso permite que tanto niños como adultos encuentren su propio punto de conexión”.
Un reto técnico sin precedentes
La secuela también se convirtió en uno de los proyectos más complejos del estudio: más de 700 artistas participaron en la creación de miles de personajes, nuevos entornos, climas, especies y secuencias de acción que superan ampliamente lo logrado en 2016.
Bush incluso compartió una anécdota personal sobre la presión de dirigir el proyecto:
“La presión más grande viene de mi familia. Mis hijos me dijeron: ‘No la vayas a arruinar, papá’”, contó entre risas.
Pese a la magnitud técnica y narrativa, “Zootopia 2” mantiene como eje central la relación entre Judy y Nick. Su dinámica, llena de humor, tensión y sinceridad, continúa siendo el corazón emocional de la franquicia.
La productora Merino lo resume así:
“Ver el mundo de manera distinta no significa alejarse. Cuando tratas de entender las diferencias, las relaciones se fortalecen. Eso aplica para cualquier edad”.












