
La Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública del Congreso de la Ciudad de México determinó que la comparecencia del alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe Echartea, se considerara como “no presentada” luego de que el edil se negara a ingresar al salón alterno asignado para la sesión. La ausencia generó un conflicto inmediato entre legisladores y el gobierno de la demarcación.
Diputados de Morena adelantaron que interpondrán denuncias ante la Secretaría de la Contraloría General y el Órgano Interno de Control, argumentando que la comparecencia es una obligación de ley y que su incumplimiento amerita un proceso administrativo.
La controversia surge en el contexto de la revisión del presupuesto 2026 para Miguel Hidalgo, un ejercicio en el que se espera que los titulares de las alcaldías respondan a dudas y expliquen el uso de recursos públicos.
Cambio de sede y acusaciones de trato desigual
La disputa se originó cuando la Comisión decidió trasladar la sesión del salón originalmente previsto a otro espacio, argumentando que el ruido de grupos de simpatizantes impedía el desarrollo normal de la comparecencia. El cambio de sede fue interpretado por el alcalde como un intento de limitar la presencia de su equipo, medios de comunicación y concejales.
Mauricio Tabe calificó el salón alterno como un espacio sin condiciones adecuadas, asegurando que no garantizaba transparencia ni seguridad. Debido a ello, decidió no participar, aunque entregó por escrito su informe presupuestal.
Los legisladores consideraron insuficiente la entrega documental y señalaron que la comparecencia presencial es indispensable para aclarar puntos específicos del ejercicio de gasto, la planeación presupuestaria y el manejo de programas públicos en la alcaldía.
Repercusiones políticas y debate sobre rendición de cuentas
El episodio intensificó el debate sobre la transparencia y la rendición de cuentas en las alcaldías, especialmente las gobernadas por partidos de oposición. Morena calificó la ausencia como un incumplimiento grave, mientras que la oposición denunció lo que consideró una actuación irregular de la Comisión al modificar la sede sin aviso previo.
Analistas consideran que la confrontación refleja la creciente polarización política en la capital y podría afectar la colaboración institucional entre el Congreso y la alcaldía. También advierten que el proceso administrativo podría influir en la percepción pública del alcalde y en la gobernabilidad interna de Miguel Hidalgo.
Posibles sanciones y próximos pasos
La Comisión informó que dará vista a la Contraloría General de la Ciudad de México para que determine si existe responsabilidad administrativa por la ausencia del edil. De iniciarse un procedimiento formal, Mauricio Tabe podría enfrentar sanciones administrativas o requerimientos específicos de cumplimiento.
Por su parte, la alcaldía sostiene que la comparecencia no se llevó a cabo por falta de condiciones apropiadas y que el cambio de sede representó una irregularidad. También reiteran que el informe presupuestal fue entregado en tiempo y forma.
Este caso abre un nuevo capítulo en la discusión sobre los límites de la rendición de cuentas, el equilibrio entre obligaciones legales y condiciones operativas, y la necesidad de reglas claras en los procesos legislativos.












