
Starbucks anunció una reducción del 1% de sus tiendas en Norteamérica y el despido de 900 empleados, como parte de un plan de reestructuración de US$1,000 millones impulsado por su CEO, Brian Niccol.
Factores que explican la crisis
- Teletrabajo: redujo el flujo en oficinas y centros urbanos.
- Competencia más barata y ágil: cadenas locales y apps de café erosionan su clientela.
- Sensibilidad al precio y rapidez: consumidores piden menús más simples y servicio veloz.
El peso de la complejidad
La empresa reconoció que sus operaciones se habían vuelto lentas y costosas, con menús extensos que afectaban consistencia y velocidad.
- Estrategia de Brian Niccol
- Cerrar locales poco rentables.
- Remodelar 1,000 tiendas con más asientos y enchufes.
- Simplificar el menú para reducir costos y tiempos de espera.
- Reforzar la experiencia en tienda como punto de encuentro social.
Despidos corporativos y ajustes productivos
La compañía ya había eliminado 1,100 puestos corporativos a inicios de año y ahora reducirá la operación en plantas de EE.UU. de siete a cinco días semanales, ajustando la producción a la demanda actual.
Seis trimestres de caídas
Starbucks acumula seis trimestres consecutivos de ventas débiles, lo que ha golpeado la confianza de inversionistas y el valor de sus acciones. Los analistas advierten que el reto será demostrar que esta reestructuración puede frenar la caída.
Con más de 41,000 cafeterías en el mundo y el 3% del café global comprado al año, Starbucks sigue siendo un gigante. Sin embargo, el éxito de su reinvención dependerá de si logra adaptarse a un consumidor que ya no busca tanto un “tercer lugar”, sino precio, rapidez y flexibilidad.












